Victoria a domicilio del Cristo de la Vega Juvenil en el “José Camacho” de Manzanares (1-3) tras sufrir un duro golpe al encajar una dura derrota en casa la pasada semana frente al todopoderoso Almansa.
Era una prueba de fuego para el conjunto azulón, que cambió de colores y se enfundaba la zamarra verde para enfrentarse a un Manzanares CF, que sí parece un rival más directo, en el objetivo de la salvación.
Los socuellaminos mostrando una gran seriedad desde el inicio, jugaron un fútbol de oficio y se adelantaron muy pronto en el marcador. En el cinco de juego, Jorge asumiendo hoy el papel de goleador hacía el primero. Los dos equipos muy entregados intercambiaban golpes en forma de acercamientos a zona peligrosa, hasta que en el veinticuatro, a la salida de un córner los manzanareños conseguían el empate.
Lejos de doblegarse tras el paso por vestuarios, los de David Cuevas arrancaron la segunda mitad con garra, con oficio y con el mono de trabajo puesto para afrontar la ardua tarea que tenían los chavales verdiblancos, que no era otra que sacar algo positivo de un campo complicado. El conjunto actuó como tal, esforzándose en todas sus líneas para que Jorge en el minuto cincuenta y seis decantara de nuevo la balanza del lado de los de Socuéllamos anotando el segundo en su cuenta particular. Los minutos de después fueron de tanteo, pero poco a poco y conforme avanzaba el crono el objetivo se encontraba más al alcance. Encarando la recta final Pablo, un chaval que está cogiendo también ese punto de responsabilidad, ponía el definitivo 3-1 haciendo justicia al trabajo y desgaste de todos y cada uno de los compañeros.
Tres auténticos puntos en la lucha contra un rival directo por mantener la categoría al final de temporada en este grupo uno, para sacudir el polvo y el mal recuerdo de la fecha pasada.
El siguiente será en casa frente al C.D. Villacañas, otro rival de la zona templada de la tabla.




























