Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos ha reiterado su preocupación por la situación que atraviesa el sector vitivinícola tras participar en la reunión de la sectorial convocada por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Desde la organización consideran que el denominado “Paquete Vino” incorpora algunas actuaciones necesarias, aunque advierten de que resultan claramente insuficientes para dar una respuesta real y eficaz a los problemas estructurales del sector.
La organización agraria sostiene que es imprescindible impulsar reformas de mayor alcance acompañadas de una financiación adecuada que garantice la viabilidad económica de las explotaciones y haga posible el relevo generacional en el campo.
Arranque social del viñedo como medida de crisis
Entre las principales reivindicaciones, Unión de Uniones insiste en la puesta en marcha de un arranque social del viñedo destinado a aquellos viticultores que se ven obligados a abandonar definitivamente la actividad por la falta de continuidad generacional. A su juicio, esta medida debe concebirse como una herramienta extraordinaria de gestión de crisis.
Asimismo, subrayan que esta actuación no debe financiarse con cargo al presupuesto nacional de la Intervención Sectorial Vitivinícola (ISV), ya que su continuidad obligatoria en el futuro no está asegurada. En su lugar, reclaman el uso de fondos europeos excepcionales que no comprometan otras líneas de apoyo al sector.
Procedimiento específico y mejor gestión de los fondos
La organización defiende también la creación de un procedimiento específico de arranque vinculado al cese definitivo de la actividad, al considerar que se trata de la opción más adecuada para afrontar una crisis que, en numerosas zonas productoras, tiene un marcado carácter estructural.
En este contexto, Unión de Uniones solicita que se permita trasladar los fondos no ejecutados de la ficha financiera de la ISV entre ejercicios y entre distintas intervenciones, con el objetivo de evitar la pérdida de recursos y aprovechar de forma efectiva los más de 202 millones de euros disponibles cada campaña.
Rentabilidad y relevo generacional
Desde la organización agraria insisten en que el relevo generacional solo será posible si las explotaciones son rentables. Por ello, reclaman que las medidas de crisis cuenten con una dotación económica clara, suficiente y accesible, que garantice que los recursos lleguen realmente a los viticultores.
En pleno proceso de negociación del Marco Financiero Plurianual (MFP), Unión de Uniones se muestra contraria a la renacionalización de las políticas vitivinícolas que, a su juicio, se esconde tras algunas propuestas de modificación normativa. En este sentido, consideran un error estratégico relegar las medidas específicas de la actual ISV a un apartado secundario dentro de las ayudas generales a la renta de la PAC, una decisión que, aseguran, el sector del vino no puede permitirse.
La organización advierte de que el sector se enfrenta a un escenario complejo, marcado por la incertidumbre sobre la futura PAC 2028-2034, el impacto de los acuerdos comerciales, el incremento de la carga burocrática que frena la inversión y pone en riesgo la continuidad de numerosas explotaciones, así como por un descenso sostenido de la demanda, tanto en el mercado interior como en las exportaciones.
«Es fundamental que las medidas se diseñen de la mano del propio sector, que conoce de primera mano los problemas que van surgiendo», señalan desde Unión de Uniones.
En esta línea, añaden que «la simplificación de los trámites administrativos, la flexibilización de los plazos para la reconversión o el incremento de la intensidad de las ayudas a la vendimia en verde son algunas de las propuestas planteadas. Creemos que existe presupuesto suficiente para reforzar un sector estratégico para el país».





























