La vendimia socuellamina está llegando a su fin. La recogida de la uva este 2023 ha sido más corta de lo habitual y con una importante disminución de la cosecha agravada por los pedriscos registrados en las últimas semanas.
La precocidad del ciclo vegetativo, debido a las temperaturas elevadas en el inicio de la brotación, provocó una temprana vendimia que se ha visto acelerada en el caso del Airén por las intensas lluvias que avivan la podredumbre.
Mal año para los agricultores que a la menor producción se suman unos precios de compra de la uva arcaicos y mayoritariamente por debajo de los costes de producción.
Un problema recurrente el de los precios de la compra de la uva, al que se añade año tras año la preocupación por la falta de mano de obra y el escaso relevo generacional que están llevando inexorablemente al abandono del cultivo del viñedo. La palabra arranque está en la mente de muchos agricultores. Lamentablemente puede que en unas décadas ese mar de viñas del que siempre presumimos se convierta en una isla de viñas.
La vendimia sigue siendo aquel “arrancar el fruto de la vid” de los romanos. La palabra vendimia deriva del término latín “vindemia”, el cual se divide en los vocablos “vinea”, que significa vid, y “demere”, que significa quitar o arrancar.
Aunque la elaboración del vino se remonta a miles de años pues existen referencias escritas a la vendimia en el antiguo Egipto hace más de 5000 años.
Los orígenes vitivinícolas de Socuéllamos se remontan al siglo I antes de Cristo, aunque fue en el siglo XIII cuando se generalizó el cultivo de la vid en la población. En 1298 Socuéllamos obtuvo una Carta Puebla (documento por el cual los reyes y señores laicos y eclesiásticos de la Península Ibérica otorgaban una serie de privilegios a grupos de población con el fin de repoblar ciertas zonas) donde el Maestre de la Orden de Santiago eximía del pago de impuestos a los socuellaminos que plantaran dos aranzadas de viña (unos 8.944 metros cuadrados). Es lo que se llamó el Privilegio del Vino, que perduró varios siglos contribuyendo al crecimiento de Socuéllamos.
Actualmente, en el extenso término municipal Socuéllamos se contabilizan más de 27.000 hectáreas de viñedo y quince bodegas
Vendimia manual y mecánica
La vendimia consiste en la recogida de las uvas en el viñedo y su transporte hasta la bodega, donde se realizan las labores de despalillado de los racimos, se realiza el estrujado, la fermentación, y el posterior prensado para la extracción del vino.
Lo realmente importante del proceso de la vendimia es el momento elegido para comenzar la recolección. Un momento que viene marcado por el grado de maduración que presentan las uvas buscando siempre concentraciones óptimas de azúcares, ácidos, o taninos, y que puede verse afectado por las condiciones meteorológicas.
La imparable conversión del viñedo en vaso a espaldera permite ver en los meses de agosto y septiembre dos maneras de vendimiar: la manual y la mecanizada.
En la vendimia manual son los vendimiadores los que cortan uno a uno los racimos de la cepa, y en la mecánica son las cosechadoras las que mediante sacudidas extraen las uvas de las parras.
En las fotos y video se puede ver el proceso de la vendimia en el campo socuellamino. Gracias por su colaboración a la familia Padilla Trillo y a la Cooperativa Cristo de la Vega. /







