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Vive la vendimia en el mayor viñedo del mundo, en la Ruta del Vino de La Mancha


Septiembre. La naturaleza se antoja más caprichosa en esta época del año. En la Ruta del Vino de La Mancha lo saben y por eso no levantan la mirada. Los campos, el viñedo, el olor de la tierra, el ruido de la uva que se abre, su color... todo son señales que indican cuándo es el momento. Comienza el gran espectáculo de la Ruta del Vino de La Mancha. ¡Comienza la vendimia! Algunas bodegas ya se apresuran a recoger el sauvignon blanc y el moscatel, otras contienen aún las ganas de arrancar el primer racimo. Las decisiones son difíciles cuando las exigencias son máximas. El día comienza temprano, hay que sacarle ventaja al sol y observar el viñedo con esos primeros baños de calor de la mañana. Hombres y mujeres van y vienen entre pasillos de vid... se pisa la uva, se aplasta, se revuelve. Surgen los primeros mostos, emanan los perfumes de la tierra; es el olor del 'viñedo de Europa', el aroma de los vinos de la Ruta del Vino de La Mancha. En el aire se respira la emoción de la nueva cosecha. Se abre la puerta del mayor viñedo del mundo y ¡estás invitado a vivir su vendimia!

Las bodegas en vendimia: una visita sensorial
Las bodegas son el corazón de la Ruta del Vino de La Mancha, las que bombean hasta cada rincón de Europa y del mundo su principal tesoro, el vino. Las 17 bodegas que conforman la Ruta del Vino de La Mancha cargan sobre sus hombros la responsabilidad de trabajar la mayor extensión vitivinícola que se conoce. 600.000 hectáreas de llanura manchega de la que obtienen blancos, tintos y rosados que recopilan prestigiosos premios y reconocimientos internacionales. Generaciones enteras pasándose el testigo desde hace décadas en una tierra cuyo paisaje diseñan las vides desde el siglo I a.C. La llanura manchega está impregnada de vino desde sus raíces. ¡Es el mejor lugar para vivir la vendimia! ¡El mejor destino para entender su secreto!

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Escuchar al vino
Previa reserva, nuestras bodegas ofrecen una experiencia única en la que conectar con la naturaleza a través de una actividad ancestral que te enseñará a amar aún más los vinos de la Ruta del Vino de La Mancha. Será un descubrimiento para los cinco sentidos: escuchar los sonidos del vino a medio fermentar en Bodega Castiblanque, oler la tierra en vendimia o aprender a distinguir las variedades de uva con una sola mirada. Porque el vino está vivo y habla al oído, y en la Ruta del Vino de La Mancha, puedes conocer todo lo que tiene que contarte. Podrás beber el mosto en depósito, a medio fermentar o catar el vino en rama de la nueva añada; podrás sentir paso a paso su transformación hasta llegar a alcanzar su máxima calidad. Saldrás con un paladar exquisito.

El pisado de la uva
Pero la vendimia también atrae a los niños, que aprecian enseguida los buenos placeres de una tradición tan nuestra. ¿Alguna vez has participado en el pisado tradicional de la uva? En la bodega Virgen de las Viñas Bodega y Almazara podrás vivir la experiencia y sentir la verdadera vendimia con niños o como si fueras uno de ellos. Mancharse, reírse, sentir las mejores costumbres. En Finca Antigua, además, les permitirán probar el sabor de los primeros mostos, un recuerdo que dejará huella en los más pequeños de la casa, que disfrutarán jugando a ser sumilleres.

Todo sucede en la Ruta del Vino de La Mancha. En bodegas del siglo XIX, que se esconden tras gruesos muros de adobe, en cuevas de barricas donde te enseñan los antiguos procesos de elaboración, entre chozos que vigilan desde el siglo XV la labor de los cultivadores. Bodegas de principios del siglo XX que trabajan, junto a antiguas ermitas, los campos de Dulcinea. Pasearás entre viñas, catarás vino bajo las estrellas, degustarás la gastronomía y aprenderás a elegir el mejor maridaje para cada uva. Y si las ganas aumentan, tras el viñedo hay olivares y ovejas, hay almazaras y queserías. Y mientras, al otro lado de los cercados, los nueve municipios que forman la Ruta del Vino de La Mancha celebran la vendimia con música, danza y una amplia oferta de actividades en torno al vino. Elige parada o elígelas todas. La vendimia espera.

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Fiestas del vino: tradición y cultura
La naturaleza puede adelantar la vendimia o retrasarla, pero septiembre siempre arranca en la Ruta del Vino de La Mancha con una de sus citas más esperadas. Manchavino y Fiesta de la Vendimia convierte a Socuéllamos en una de las paradas preferidas por los amantes del buen vino, del 1 al 11 de septiembre. Catas, degustaciones, concursos gastronómicos o los conocidos como Patios del Vino, que reúnen a locales y visitantes, copa en mano, en torno a buena música en directo, son algunas de las propuestas de nuestra Patria del Vino. Una oportunidad de vivir de primera mano la tradición, costumbre que se extiende en cada terraza o plaza de Pedro Muñoz, La Solana, Villarrobledo o El Toboso, donde en septiembre se ensalzan los vinos de la llanura manchega y el buen hacer en el mayor viñedo del mundo.

No muy lejos, en Argamasilla de Alba, arranca su Feria del 3 al 8 de septiembre con folclore, flamenco, gigantes y cabezudos; un aperitivo de la Fiesta de la Vendimia, que El Lugar de La Mancha de cuyo nombre no quiere acordarse Cervantes se reserva para finales de septiembre.

Pero las tradiciones no esperan en las fiestas de Alcázar de San Juan, que del 2 al 8 de septiembre llenan sus calles de música, malabares, pasacalles y demostraciones gastronómicas de la cocina tradicional manchega, como migas de pastor, duelos y quebrantos o pipirranas. Lo mejor de la tierra para acompañar a los mejores vinos. De fondo, los molinos de viento dibujando el Cerro de San Antón. Un paisaje que exige una parada en la Ruta del Vino de La Mancha.

El tren de los molinos: vendimia y Gigantes
Y si los molinos sirven de guía, el viento siempre llega hasta Campo de Criptana. El viento y Renfe, que el 10 y el 24 de septiembre pone en marcha de nuevo su Tren de los molinos, que sale de Madrid con destino Tierra de Gigantes. A bordo, un actor encarnando a Miguel de Cervantes narrará sus andanzas: el famoso capítulo VIII en el que Don Quijote lucha encarnizadamente contra los molinos. Ternura y arte. La posibilidad de hacer la Ruta del Vino de La Mancha sin siquiera tener que coger el coche. Un viaje en tren que incluye visita a bodega en plena vendimia, degustación de vinos, paseo por el Albaicín y parada en el Pozo de Nieve, la ermita del Cristo de Villajos y el Centro de Interpretación del Molino Manchego. Un día. Una ruta. Una experiencia.

Catas de vino desde el aire
Pero la vida puede verse desde muchos ángulos y la Ruta del Vino de La Mancha lo sabe. Por eso, las empresas Saber Sabor y Ciudad Real en Globo ofrecen la oportunidad de volar sobre los viñedos de Tomelloso el 24 de septiembre con su Globo Cautivo de la Vendimia. ¡La recogida de la uva a vista de pájaro! Será despegar los pies del suelo y admirar los viñedos como nunca antes; catarás los mejores vinos de la tierra y además podrás visitar una antigua cueva bodega. La vendimia 360º.

Ya en octubre, el itinerario de la Ruta del Vino de La Mancha volverá a marcarse en rojo gracias a Degusta Tomelloso; la oportunidad de conocer de primera mano la calidad de los productos del sector agroalimentario de la zona con concursos de catas, degustaciones y conferencias. ¡Un espectáculo para los paladares exigentes y los amantes del buen vino! Una conexión con la tierra y los sabores de siempre que pondrá el cierre perfecto a un verano de película.

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