25 años del 11-S: El día que la socuellamina Carmen Medina sobrevivió al atentado de las Torres Gemelas

SOCUÉLLAMOS| 11 de septiembre de 2026

Hoy se cumplen exactamente 25 años de una fecha que cambió la historia del mundo. El 11 de septiembre de 2001 está grabado en la memoria colectiva, pero para una conocida y querida familia de Socuéllamos, la de Casimiro Medina y Pilar López, la tragedia se vivió, literalmente, en primera persona. La socuellamina Carmen Medina se encontraba aquel martes trabajando en la planta 55 de una de las Torres Gemelas de Nueva York, convirtiéndose en protagonista y superviviente del mayor atentado terrorista de la historia.

Aquel 11 de septiembre de 2001, Carmen Medina, que entonces tenía 30 años y ejercía desde hacía cinco como directora de la Escuela de Idiomas de la Universidad Pace, había llegado media hora antes a su puesto de trabajo para preparar las clases. De pronto, sintió un enorme impacto que hizo temblar el edificio y a ella misma le temblaron las piernas. Tras escuchar una gran explosión, a través de la ventana vio caer grandes trozos de material. Junto a una compañera, emprendió una huida contrarreloj hacia la calle, bajando a pie las escaleras de los 55 pisos. Contaba Carmen la anécdota de que, en un acto de osadía, regresó a por su bolso en el que llevaba el móvil, con el único pensamiento de poder llamar a su familia en cuanto estuviera a salvo.

El descenso duró 40 agónicos minutos. Bajaron empapadas y descalzas, al llegar al piso 20, las piernas le fallaban mientras se cruzaban en las escaleras con policías y bomberos. Minutos después de ser evacuadas a un edificio cercano, y sin saber aún qué había ocurrido exactamente, vieron desplomarse la gran mole de hierro y cristales de la que acababan de escapar.

Cómo relató en su día «Socuéllamos 30 días», a miles de kilómetros, en Socuéllamos, la incertidumbre devoraba a sus padres, Pilar López y Casimiro Medina Morales. Durante más de dos largas horas vivieron la agonía de no saber nada de su hija. Contaba Pilar, su madre, "Fui corriendo por toda la casa, no sabía dónde meterme. A las tres de la tarde empecé a llamar a su casa, al trabajo, a los familiares de su marido, y fue imposible contactar con ellos", relataba Pilar, quien, entre sollozos, llegó a temer lo peor: "Pensaba que no la iba a ver más". Fueron, en sus propias palabras, "dos horas de infierno" y lo peor que le había pasado en la vida.

A las cuatro y veinte de la tarde, Carmen logró dejar un mensaje en el contestador. Con la voz entrecortada por el nerviosismo, tranquilizó a los suyos y les pidió que contactaran con su marido, el estadounidense Christopher Dávila, a quien había conocido en Francia, ya que a ella le resultaba imposible, dado que las líneas telefónicas de Nueva York estaban aquel día colapsadas. Finalmente, a las cinco de la tarde, el milagro se confirmó: hablaron con ella. Estaba viva y bien, aunque el estado de nerviosismo extremo le hizo a Pilar pasarle el teléfono a su marido Casimiro, ya que ella no acertaba a hablar. Pilar recordaba el alivio inmenso y la certeza de una intervención divina: "Ha vuelto a vivir, ha sido un milagro, le puso la mano la Virgen de Loreto, todas las vírgenes y santos".

El impacto psicológico de haber vivido en primera fila un magnicidio de tales dimensiones obligó a Carmen y a Christopher a recibir ayuda psicológica para asimilar la tragedia. Diez años más tarde, con la noticia de la muerte del líder de la organización terrorista Al Qaeda, Osama Bin Laden, la familia sintió que se hacía justicia. Casimiro Medina en declaraciones a ABC, recordando que el día del atentado lo pasaron "fatal", lo expresó entonces con rotundidad: "El terrorista ha pagado con su vida todo el daño que hizo". Para él, saber que el responsable ya no podría escapar supuso un cierre definitivo a la angustia: "Ahora respiro más tranquilo".

Hoy, un cuarto de siglo después de aquellos dolorosos acontecimientos, el municipio de Socuéllamos no olvida que una de sus vecinas vivió los históricos y trágicos acontecimientos de Nueva York. Como dijo su madre, desde hace 25 años, la socuellamina Carmen Medina tiene la fortuna de celebrar dos cumpleaños.

Artículo que se publicó en «Socuéllamos 30 días» a los pocos días del atentado
Artículo que se publicó en «Socuéllamos 30 días» a los pocos días del atentado