11 de septiembre. Mes de la Biblia. Viernes de la XXIII Semana del Tiempo Ordinario.
Hoy hace 25 años del atentado de las Torres Gemelas en Nueva York.
Felicidades a los que se llaman Pafnucio, Adelfio, Daniel, Elías, Juan Gabriel, Leudino o Bodón, Paciente y Sacerdote.
Salmo
¡Qué deseables son tus moradas, Señor de los ejércitos!
Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Lucas (6,39-42):
En aquel tiempo, dijo Jesús a los discípulos una parábola: «¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán los dos en el hoyo? Un discípulo no es más que su maestro, si bien, cuando termine su aprendizaje, será como su maestro. ¿Por qué te fijas en la mota que tiene tu hermano en el ojo y no reparas en la viga que llevas en el tuyo? ¿Cómo puedes decirle a tu hermano: «Hermano, déjame que te saque la mota del ojo,» sin fijarte en la viga que llevas en el tuyo? ¡Hipócrita! Sácate primero la viga de tu ojo, y entonces verás claro para sacar la mota del ojo de tu hermano.»
Palabra del Señor
San Adelfio de Luxeuil, abad del monasterio de Remiremont, el cual lloró profusamente por una disensión de menor importancia (s. VII).
San Daniel Wyn, obispo y abad de Bangor (s. VI).
San Elías, apodado Espeleota, insigne promotor de la vida eremítica y cenobítica. (s. X).
San Juan Gabriel Perboyree, presbítero de la Congregación de la Misión y mártir en China, que, dedicado a la predicación del Evangelio según costumbre del lugar, durante una persecución sufrió prolongada cárcel, siendo atormentado y, al fin, colgado en una cruz y estrangulado. (s. XIX).
San Leudino de Toul o Bodón, obispo, que, estando casado, se hizo monje y después, por su consejo, también su esposa Odila abrazó la vida monástica (s. VII).
San Paciente de Lyon, obispo, que, movido por la caridad, distribuyó gratuitamente alimentos por todas las ciudades a orillas del Ródano y del Saona, ayudando a los pueblos oprimidos por el hambre y ejerciendo el apostolado por doquier, para conversión de herejes y cuidado de los necesitados (s. V).
San Sacerdote de Lyon, obispo de Lyon, que vivió en el amor y temor de Dios, muriendo en aquella ciudad durante un concilio. (s. VI).




