A principios del año 2000 se produjo un extraño fenómeno, en varios puntos de la geografía española caían unos extraños fragmentos de hielo. Con la paranoia del cambio de milenio este hecho fue interpretado de muy diversas formas, incluso como catastrófico mal presagio. Lo más extraño es que el hielo caía a tierra cuando no había rastro de nubes... ¿restos de cometa, fugas de agua de aviones...? muchas eran las teorías que se lanzaban. La ciencia nos acabó diciendo que se trataba de 'megacriometeoros' pero el caso es aún motivo de debate.
Y, como no podía ser menos, en Socuéllamos tuvimos nuestro propio 'aerolito' que cayó en la finca El Bernardo. Y así lo publicaba el SOCUÉLLAMOS 30 DÍAS.






























