Aparecen las primeras manchas de mildiu en los viñedos de Socuéllamos

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Unión de Uniones de Castilla-La Mancha recoge la alerta de la Estación Regional de Avisos Agrícolas de la Consejería de Agricultura, que informa que en los últimos días, se ha detectado la aparición de las primeras manchas mildiu en diferentes puntos de la región, entre los que se encuentra Socuéllamos.

También se han detectado en localidades como Cenizate y Villamalea (Albacete), Alcázar de San Juan, Campo de Criptana y Granátula de Calatrava (Ciudad Real) y El Herrumblar, Iniesta, Villagarcía del Llano y Villanueva de la Jara (Cuenca).

Según informa en su último boletín la Estación Regional, las infecciones producidas a partir de las primeras manchas de mildiu se denominan infecciones secundarias. Las condiciones necesarias para una contaminación secundaria sería la presencia de conidias (pelusilla blanquecina en el envés) y lluvia o humectación de las hojas superior a 2 horas. Las temperaturas para el desarrollo del hongo en la planta están comprendidas entre los 12 ºC y 30 ºC, estimando su temperatura óptima en 25 ºC. Temperaturas altas, superiores a 30 ºC, pueden inhibir el poder germinativo de las conidias. Según las condiciones meteorológicas de cada año, pueden producirse más o menos ciclos de infecciones secundarias.

Para realizar los tratamientos se deben tener en cuenta las diferentes características de los productos que se pueden utilizar, ya que esto condiciona la estrategia a seguir en el control de la enfermedad.

El periodo más sensible a las infecciones es el comprendido entre floración-cuajado. Se debe tener en cuenta que los productos sistémicos, penetrantes y fijación a las ceras cuticulares pueden tener acción de parada o stop sobre el desarrollo del hongo, aunque su mejor comportamiento lo desarrollan de forma preventiva. En caso de producirse tormentas, si el viñedo no está tratado y existen condiciones favorables para el desarrollo de la enfermedad, es conveniente aprovechar esta acción de parada para realizar un tratamiento. Se aconseja vigilar el viñedo, consultar las previsiones meteorológicas y seguir las recomendaciones del técnico de la Agrupación de Sanidad Vegetal (ASV) a la que pertenezca. En caso de ser necesario un tratamiento, mojar bien toda la vegetación y no realizar labores en el terreno que favorezcan la dispersión del hongo.

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Unión de Uniones de Castilla-La Mancha recoge la alerta de la Estación Regional de Avisos Agrícolas de la Consejería de Agricultura, que informa que en los últimos días, se ha detectado la aparición de las primeras manchas mildiu en diferentes puntos de la región, entre los que se encuentra Socuéllamos.

También se han detectado en localidades como Cenizate y Villamalea (Albacete), Alcázar de San Juan, Campo de Criptana y Granátula de Calatrava (Ciudad Real) y El Herrumblar, Iniesta, Villagarcía del Llano y Villanueva de la Jara (Cuenca).

Según informa en su último boletín la Estación Regional, las infecciones producidas a partir de las primeras manchas de mildiu se denominan infecciones secundarias. Las condiciones necesarias para una contaminación secundaria sería la presencia de conidias (pelusilla blanquecina en el envés) y lluvia o humectación de las hojas superior a 2 horas. Las temperaturas para el desarrollo del hongo en la planta están comprendidas entre los 12 ºC y 30 ºC, estimando su temperatura óptima en 25 ºC. Temperaturas altas, superiores a 30 ºC, pueden inhibir el poder germinativo de las conidias. Según las condiciones meteorológicas de cada año, pueden producirse más o menos ciclos de infecciones secundarias.

Para realizar los tratamientos se deben tener en cuenta las diferentes características de los productos que se pueden utilizar, ya que esto condiciona la estrategia a seguir en el control de la enfermedad.

El periodo más sensible a las infecciones es el comprendido entre floración-cuajado. Se debe tener en cuenta que los productos sistémicos, penetrantes y fijación a las ceras cuticulares pueden tener acción de parada o stop sobre el desarrollo del hongo, aunque su mejor comportamiento lo desarrollan de forma preventiva. En caso de producirse tormentas, si el viñedo no está tratado y existen condiciones favorables para el desarrollo de la enfermedad, es conveniente aprovechar esta acción de parada para realizar un tratamiento. Se aconseja vigilar el viñedo, consultar las previsiones meteorológicas y seguir las recomendaciones del técnico de la Agrupación de Sanidad Vegetal (ASV) a la que pertenezca. En caso de ser necesario un tratamiento, mojar bien toda la vegetación y no realizar labores en el terreno que favorezcan la dispersión del hongo.

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