Un escenario prácticamente desnudo centraba toda la atención del espectador en lo importante: el texto, la palabra; en una excelente dramaturgia de Borja Rodríguez con la estructura, cadencia y normas del teatro clásico. Un poético lenguaje de la España del siglo XVII que conectaba con el espectador del siglo XXI narrando situaciones que lamentablemente no han cambiado en cuatro siglos.
La desdichada vida de “Francisca” abrió anoche la Muestra Nacional de Teatro “Villa de Socuéllamos”. Un auditorio con medio aforo enmudeció con la triste existencia de Francisca de Pedraza, una huérfana de Alcalá de Henares que creció en un convento y fue vendida a Jerónimo de Jaras con quien vivió un infierno de dolor y humillación.
Esa niña vendida como mercancía soñaba con el mar, con las caracolas, y esos sueños se convirtieron en su refugio, en una vía de escape que la alejaba de los golpes y humillaciones.
Pese a ser anulada, maltratada y violada durante años, Francisca no descansó hasta conseguir el divorcio y una orden de alejamiento. Fue una pionera al denunciar a su agresor y conseguir en España la primera sentencia de violencia de género en 1624, tras una década de litigios.
En el escenario, una pantalla reprodujo testimonios reales de mujeres maltratadas y se proyectaron testimonios de los propios actores -en una especie de metateatro- explicando como afrontaban sus personajes. Unas proyecciones que, aunque cortaban el ritmo de la representación, trasladaban al espectador a la realidad actual, a la violencia de nuestra sociedad tristemente no tan distinta de la de hace cuatro siglos.
Impactante fueron los minutos finales -después de los saludos de la compañía- cuando en esa pantalla aparecieron los nombres de cientos de mujeres muertas en España por violencia de género. El teatro enmudeció de nuevo, nadie se movió de su asiento (pese a que la obra había terminado y los actores ya habían saludado). Un emotivo aplauso sonó al terminar el desolador listado. El silencio con el que se desalojó el auditorio fue la mejor muestra de respeto hacia el texto teatral, hacia Francisca, y hacia las mujeres que siguen refugiándose en sus sueños para evadirse de su infeliz realidad.
Esta obra; dirigida por Fredeswinda Gijón, protagonizada anoche por una magnífica Elena Rey, y con unos fantásticos Anabel Maurín, Antonio Lafuente y Esther Acevedo; se representó en el Festival de Teatro de Almagro y en Madrid en el Teatro Galileo.
El montaje ha obtenido el premio especial de público “José María Rodero a la Mejor Dirección” y el tercer premio del jurado en el XXV Certamen Nacional de Teatro Ciudad de Torrejón.
Obra de esta noche
Esta noche se representa la comedia “Las cartas de Cristian” de Producciones Serena con texto y dirección de Antonio C. Guijosa, representada por Cristina Bertol, Fael García, Ana Mayo, Rodrigo Poisón, y Chema Ruiz.
Esta obra, que se representó en los Teatros del Canal de Madrid, cuenta la historia de Cristián, un famoso de segunda, gracias a su trabajo como presentador en un latenight con poca audiencia; quien decide dar un giro a su vida convirtiéndose en showrunner (autor-productor de una serie) para llamar la atención de Maggie, su amor de juventud, con la que se reencuentra después de muchos años. /


































