El pasado domingo 8 de marzo, el equipo juvenil del FS Socuéllamos recibía en el pabellón Roberto Parra al Zona C San Pablo de Albacete. Un rival que, a pesar de encontrarse en la parte baja de la clasificación, demostró desde el primer minuto que no iba a poner las cosas nada fáciles a los locales.
Una primera parte marcada por las alternativas y la polémica El encuentro no pudo comenzar mejor para los intereses socuellaminos. En apenas dos minutos de juego, una transición perfecta acabó con el balón en el fondo de la red gracias a un gol de Said, tras una gran asistencia de Guillermo de la Dueña. Sin embargo, la alegría duró poco. Apenas un minuto después, el colegiado señaló un penalti muy riguroso en contra de los locales que permitió al equipo visitante poner el 1-1 en el marcador.
El Socuéllamos intentó hacerse con el control del balón, pero faltaba fluidez en el juego. El Zona C San Pablo, agazapado atrás, esperaba su oportunidad al contragolpe. Tras varias intervenciones de mérito de su portero, los visitantes recuperaron un balón que terminó en una gran jugada individual, dándole la vuelta al marcador (1-2) en el minuto 8.
Lejos de venirse abajo, la respuesta local fue inmediata. Un minuto más tarde, Guillermo de la Dueña se sacó de la manga un gran disparo para establecer el 2-2. El choque se volvió entonces rocoso y trabado, con un listón de faltas muy alto por parte del árbitro. Pese a las dificultades, el conjunto local siguió percutiendo y, tras una brillante jugada colectiva en el minuto 13, Guillermo Martínez anotaba el 3-2.
El equipo albaceteño no bajó los brazos, apostando por balones en diagonal y un juego muy físico. Esta intensidad, sumada a un criterio arbitral muy estricto con los locales, provocó que el Socuéllamos acumulara faltas rápidamente. Esto concedió a los visitantes un doble penalti al filo del descanso, que no desaprovecharon para firmar el 3-3 con el que los jugadores enfilaban el túnel de vestuarios.
Reacción de casta y festival goleador en la segunda mitad El paso por vestuarios sentó de maravilla a los chicos de Efrén Cano. Con los conceptos tácticos ajustados, el equipo salió a la pista como un tiro: más valiente, con mayor ritmo y dominando el juego. El premio llegó casi de inmediato. Solo dos minutos tras la reanudación, el portero Carlos Aceta sirvió un saque medido que Guillermo de la Dueña empalmó de forma magistral, firmando un auténtico golazo para poner el 4-3.
Aunque el dominio era claro, el rival se negaba a rendirse y peleaba cada balón dividido. En el minuto 30, tras armar una rápida contra, los visitantes volvían a igualar la contienda (4-4). Fue en ese momento cuando el cuadro local sacó a relucir su mejor virtud. Tal y como resumían desde el entorno del club: "El equipo demostró la personalidad que está forjando esta gran racha, convirtiendo la frustración en coraje".
Impulsados por esa garra, en el minuto 32 Guillermo Martínez hizo temblar la portería rival con un potente disparo a la escuadra, devolviendo la ventaja a los suyos (5-4). La tensión se palpaba en el ambiente y, en el minuto 36, el árbitro volvió a ser protagonista al pitar una falta muy dudosa al borde del área local, permitiendo al cuadro visitante anotar el 5-5.
La locura se desató en la jugada inmediatamente posterior al saque de centro: Guillermo de la Dueña perforaba de nuevo la red, firmando su hat-trick particular y poniendo el 6-5 a falta de tres minutos para el final.
Cierre de partido y mirada puesta en el próximo derbi A la desesperada, el Zona C San Pablo apostó por la figura del portero-jugador. No obstante, el Socuéllamos cuajó una defensa impecable, ahogando la creación de juego rival. Esta presión asfixiante propició un robo providencial de Guillermo Martínez, quien no solo sentenció el partido con el 7-5 definitivo, sino que también completó su propio hat-trick, erigiéndose junto a su tocayo como el gran héroe del encuentro.
Tras este trabajado triunfo, el equipo dirigido por Efrén Cano sigue intratable y suma ya tres victorias consecutivas. Esta excelente dinámica sitúa al equipo en una meritoria sexta posición con 25 puntos, a tan solo un punto del quinto clasificado, el Criptana.
La próxima semana, los socuellaminos tendrán otra exigente prueba a domicilio. Visitarán al Dynamo de Alcázar B en el pabellón Díaz Miguel. El encuentro se disputará el sábado 14 de marzo a las 16:00 horas, ante un rival que siempre se hace fuerte en su feudo. Toca seguir trabajando para traer los tres puntos a casa y mantener la flecha hacia arriba en este apasionante campeonato.
































