El Gobierno inyecta 300 millones de euros en ayudas para facilitar la financiación del sector agroalimentario

El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha abierto oficialmente el proceso para solicitar unas nuevas líneas de apoyo económico extraordinario destinadas a los profesionales del campo y del mar. Este importante respaldo, que cuenta con una dotación total de 300 millones de euros, nace con el objetivo de amortiguar el impacto económico provocado por el actual conflicto en Oriente Medio.

Tal y como ha detallado el Gobierno, esta iniciativa forma parte del plan de respuesta a la crisis aprobado el pasado mes de marzo. La meta principal de este entramado de subvenciones es "movilizar un crédito en el sector de 1.467 millones de euros", facilitando así la liquidez de los productores. Para articular estas ayudas, la administración estatal trabajará de manera conjunta con el Instituto de Crédito Oficial (ICO) y la Sociedad Anónima Estatal de Caución Agraria (SAECA).

El presupuesto total se ha dividido en dos grandes vías de actuación. La mayor parte de los fondos, concretamente 225 millones de euros, se empleará para bonificar hasta el 15 % del capital principal de los préstamos. Estos créditos contarán con unas condiciones muy favorables, permitiendo plazos de devolución de hasta quince años y ofreciendo a los solicitantes periodos de carencia que podrán alcanzar los tres años. El límite de esta bonificación se ha establecido en un máximo de 15.000 euros por cada beneficiario.

Por otro lado, los 75 millones de euros restantes se destinarán íntegramente a subvencionar el coste de los avales que exige la concesión de los préstamos, una medida clave para garantizar que el crédito fluya hacia las explotaciones agropecuarias.

Cabe destacar que el reparto de estos fondos se realizará "en régimen de concesión directa por riguroso orden de presentación". Por tanto, la agilidad a la hora de tramitar el papeleo será fundamental para no quedarse fuera.

En el caso específico de los agricultores y ganaderos, el acceso a estas ventajas financieras está supeditado a cumplir ciertos requisitos. Los interesados deberán justificar que más de la mitad de sus ingresos provienen de la actividad agraria. Además, será imperativo contar con una póliza de seguro agrario en vigor o, en su defecto, asumir el compromiso formal de contratarla durante este año o el próximo.

El periodo para registrar las peticiones arranca este 1 de julio y permanecerá abierto hasta el próximo 30 de septiembre de 2028, clausurándose de forma anticipada si el crédito disponible se agotara antes de llegar a dicha fecha.