Las chicas del Kiele Socuéllamos han estado a punto de conseguir una victoria de gran mérito este miércoles frente al Club Voleibol Melilla, en el encuentro aplazado correspondiente a la primera jornada de la Liga Iberdrola. Tras un partido de infarto que se ha decidido en el quinto set a favor de las locales (3-2), las jugadoras socuellaminas regresan a casa con un punto que, si bien sabe a poco tras haber acariciado el triunfo, confirma la evidente mejoría del equipo.
El conjunto dirigido por Boasso llegaba a la ciudad autónoma con la moral por las nubes después de estrenar su casillero de victorias el pasado fin de semana en el pabellón Gran Gaby. Esa inercia positiva se notó sobre el parqué desde los primeros compases. Aunque el primer parcial cayó del lado melillense por un ajustado 25-23, las visitantes no bajaron los brazos y mostraron su mejor versión en las dos siguientes mangas.
Apoyadas en una férrea defensa sobre la red y en la contundencia ofensiva de jugadoras como Itziar López y Karen Rentería, el combinado manchego le dio la vuelta al luminoso adjudicándose el segundo y el tercer parcial por 19-25 y 22-25, respectivamente. La alta efectividad en el remate desdibujó por momentos al cuadro local, que se vio obligado a arriesgar al máximo para no dar el partido por perdido.
En el cuarto asalto, el Club Voleibol Melilla sacó a relucir su versión más rápida y agresiva. Encontraron fisuras en el bloqueo del Kiele Socuéllamos con ataques francos y forzaron el desempate tras firmar un claro 25-15.
El quinto y definitivo set fue un auténtico espectáculo no apto para cardíacos. Las locales arrancaron como un rodillo hasta colocarse con un peligroso 6-0. "Parecía que el partido se nos escapaba definitivamente, pero nuestras jugadoras demostraron de qué pasta están hechas y pelearon hasta el último aliento", se extrae del sentir del equipo al ver cómo lograban la machada de remontar esa dura desventaja inicial hasta igualar el marcador a 14. Finalmente, en unos puntos decisivos donde la tensión era máxima, la suerte sonrió a Melilla, que cerró el choque con un vibrante 19-17 a su favor.
A pesar de la ajustada derrota final, el punto conseguido reafirma que el proyecto de Socuéllamos se encuentra en una clara línea ascendente para seguir plantando cara ante los próximos y exigentes retos de la máxima categoría nacional del voleibol femenino.










