El Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM) ha abierto un proceso de investigación tras la denuncia de al menos cuatro familias que aseguran que sus bebés de pocos meses recibieron dosis caducadas de la vacuna hexavalente. Los hechos habrían tenido lugar en el Centro de Salud Tomelloso I, en la localidad de Tomelloso, donde los progenitores se percataron de la anomalía al revisar detalladamente las fechas en las cartillas de inmunización de los menores.
Los viales bajo sospecha corresponden al suero Hexyon, fabricado por la farmacéutica Sanofi Pasteur Europe, el cual protege a los lactantes contra seis patologías graves, entre ellas el tétanos, la hepatitis B, la tos ferina y la poliomielitis. Los afectados apuntan que se administraron preparados pertenecientes a tres lotes distintos cuyas fechas de expiración marcaban noviembre de 2025, así como abril y julio de 2026. Según relatan las familias, algunas de estas inyecciones fuera de plazo se inocularon en diversos momentos de este mismo año, incluyendo los meses de abril y octubre.
Ante la alarma generada, el delegado provincial de Sanidad en Ciudad Real ha querido mandar un mensaje apaciguador a los ciudadanos. El representante autonómico ha afirmado que "no hay repercusión asistencial" para los pequeños afectados e incidió en que el suceso "es algo que se está investigando de forma interna". Según el protocolo sanitario vigente, cualquier compuesto que haya superado su vida útil debe ser destruido automáticamente, por lo que las pesquisas del área de salud se centran ahora en averiguar cómo se eludió este control y se llegaron a suministrar las inyecciones.
Para tratar de informar y tranquilizar a los padres, la gerencia del área sanitaria convocó una reunión este pasado miércoles, 28 de octubre, en la que participó una especialista pediátrica con el fin de resolver las inquietudes médicas y detallar los pasos a seguir. Desde el Comité Asesor de Vacunas e Inmunizaciones de la Asociación Española de Pediatría (CAV-AEP) recuerdan que la inoculación de un fármaco inactivo caducado no entraña necesariamente un peligro directo para la salud del paciente. No obstante, al no poder garantizarse su eficacia protectora real, el procedimiento clínico habitual exige administrar una nueva dosis a los bebés sin necesidad de esperar un intervalo de tiempo concreto.
Mientras la investigación avanza, la inquietud entre los usuarios del ambulatorio va en aumento. Las madres y padres que han dado la voz de alarma insisten en la necesidad de que se revisen a fondo todos los registros de vacunación infantil en Tomelloso. Temen que, debido a la falta de costumbre de consultar la cartilla física o a los cambios en el registro sanitario, existan más menores que hayan recibido esta profilaxis fuera de vigor sin que sus tutores legales tengan conocimiento de ello, por lo que exigen a las autoridades que verifiquen el número total de dosis afectadas.





