El libro “Las otras vidas de Don Quijote” del historiador Francisco Javier Escudero Buendía publicado por la editorial Penguin en 2022 lleva más de un año como el más vendido en Amazon en la categoría de “Crítica literaria”.
En este libro Escudero plantea una teoría revolucionaria, basada en su tesis doctoral y en cientos documentos y archivos consultados. El historiador propone que el famoso Lugar de la Mancha del que Cervantes no se quería acordar es: Miguel Esteban (Toledo).
Esta tesis ha recibido el reconocimiento de la Cofradía de Investigadores de Toledo y la Universidad de Castilla-La Mancha en noviembre de 2022 con el premio a la mejor tesis en Humanidades 2022.

InfoSocuéllamos: ¿Por qué te cuestionaste Argamasilla de Alba como lugar de inicio de las aventuras de Don Quijote?
Javier Escudero: Cuando se publicó El Quijote en el año 1605, en el capítulo final aparece una mención a los Académicos de la Argamasilla, Lugar de la Mancha. Esta cita provocó que en el Quijote apócrifo de Avellaneda se asumiera que El Lugar de La Mancha de donde partían las aventuras era Argamasilla de Alba.
En la edición del Quijote de 1780 se establece la primera ruta, y esta parte sin dudarlo de Argamasilla. Se da por hecho que fue un error de Cervantes, un desliz, o hecho a propósito, y que esto significa que declaró el Lugar. Durante todo el siglo XIX se buscaron personajes, se midieron caminos y veredas, y nada coincidía con lo que contaba la novela: ni distancia a los molinos, al camino de Toledo a Murcia, existencia de algún hidalgo que fuera similar a Alonso Quijano, etcétera.
Entonces surgió la idea de que todo es inventado, que no existe una ruta, que no existen personajes reales, que el Quijote pudo situarse en La Mancha, o en la Alcarria o El Ampurdán, como dijo Francisco García Pavón.
Esto ha hecho un daño terrible a la comprensión de Cervantes como escritor, en general, y al Quijote en particular. Porque nadie se planteó en su momento que si nada en Argamasilla, salvo el cuadro de la Iglesia Parroquial, coincidía con El Quijote es porque quizás estábamos buscando el tesoro en un lugar equivocado.
Un Pedro Pérez (el cura amigo de Don Quijote) era canónigo y maestro en Socuéllamos

InfoSocuéllamos: ¿Cuáles son las principales pruebas que probarían tu teoría?
Javier Escudero: La descripción de los primeros capítulos de El Quijote, lo que se ha llamado la Novela Ejemplar, no deja lugar a dudas de que los caminos que recorre en su primera salida son los de Quintanar de la Orden, El Toboso – donde está su amada Dulcinea -, Miguel Esteban, Mota del Cuervo y Campo de Criptana, es decir, la Mancha toledana de la Orden de Santiago, que también era parte del Campo de Montiel.
En mi investigación localizo centenares de documentos sobre diversos personajes reales de esta comarca, entre los anónimos estarían Juan Haldudo, Pedro de Lobo, y un Pedro Pérez (el cura amigo de Don Quijote), canónigo y maestro en Socuéllamos.
Pero lo más interesante son los cinco hidalgos que reúnen por primera vez características similares al personaje de Don Quijote:
- Francisco de Acuña, que se visitó junto a su hermano con ropas de caballero (casco, cota de malla, espada, rodela, lanza) y retó a duelo en el campo a su familiar Pedro de Villaseñor.
- Agustín Ortiz, hijo bastardo de un caballero, y sobrino de Guiomar de Villaseñor, que atacó la cruz de los molinos de viento de El Toboso, la apoyó en un molino, y hasta que no acabó con ella no paró.
- Francisco de Muñatones, hidalgo vasco afincado en Quintanar de la Orden, que además de tener rocín, escopeta de caza, lanza, escudo, también tenía una biblioteca archivo de cien volúmenes.
- Andrés de Carrión, hidalgo de Miguel Esteban (Toledo), estrafalario en su vestir, y muy pobre. Heredó la casa con escudo nobiliario de los Villaseñor. En 1578, para ganar un pleito, necesitaba demostrar que era caballero. Contrató a un criado, que no tenía, compró un caballo que se caía al suelo, y se paseó montado en ellos provocando las risas e hilaridad de los presentes en Quintanar, entre ellos el caballero Ludeña.
Todos estos hidalgos eran parte de la familia Villaseñor. Este dato es muy importante porque nos conecta con Miguel de Cervantes. En 1616, Miguel de Cervantes agonizaba por el agravamiento de su diabetes. Cuatro días antes de su muerte, estaba “poniendo el pie en el estribo” escribiendo el prólogo de su última novela, que no llegaría a ver publicada. Lo haría su mujer, Catalina de Palacios y Salazar, vecina de Esquivias (Toledo), donde se casaron en 1584. Se llamó “Los trabajos de Persiles y Sigismunda”. En ella, el único protagonista al que pone nombre es Antonio de Villaseñor, hidalgo de Quintanar de la Orden. Incluso dedica un capítulo entero a Quintanar en su testamento literario: ¿Por qué lo hace si no es para recordar al Quijote?
La mayor parte de los personajes principales que utiliza Cervantes son reales
InfoSocuéllamos: Es importante el descubrimiento de todos estos personajes reales en la novela.
Javier Escudero: Sí, he podido comprobar cómo la mayor parte de los personajes principales que utiliza Cervantes son reales, conocidos de él de forma personal u oral, por lo que le contaban sus amigos.
Lo que aportamos al cervantismo es el realismo, que no empieza como dice Martín de Riquer de la Real Academia en el capítulo 50 de la segunda parte del Quijote, con los personajes aragoneses y catalanes, sino desde el minuto uno en La Mancha. Esto cambia por completo la interpretación y la percepción de la obra del genio.
InfoSocuéllamos: ¿Qué tipo de documentos encontraste para avalar la teoría?
Javier Escudero: Buscando en los protocolos de Esquivias de la época, de pronto se produce un hallazgo que todos los investigadores anteriores habían pasado por alto. Existen siete u ocho protocolos notariales que hablan de un hidalgo rural llamado Alonso Manuel de Ludeña, Alférez Mayor de Quintanar de la Orden, que se había casado allí y vivía temporadas durante la vendimia en esta localidad toledana, al mismo tiempo que vivía Miguel de Cervantes con su mujer.
Al comprobar esta documentación, localicé un protocolo donde aparecía Ludeña, de Quintanar, vendiendo tierras a Gabriel Quijada, heredero de Alonso Quijada. Es decir, que los apellidos de los protagonistas de dos novelas de Cervantes, El Quijote y El Persiles, “los dos quijotes”, aparecían juntos en un mismo documento. Se conocían y conocían al autor, puesto que era un pueblo pequeño y todos los nobles compartían los mismos lugares de ocio.
El que apareciera un hidalgo del Quintanar, un Villaseñor, tan cerca de Miguel de Cervantes, y no fuera de Argamasilla o de Villanueva de los Infantes, nos confirma que existió la posibilidad de que todas estas historias de hidalgos locos manchegos fueran conocidas por el de Alcalá, y este Ludeña o su entorno sean los informantes del Quijote.
InfoSocuéllamos: ¿Estás trabajando en otros libros?
Javier Escudero: Buscando más pruebas y pistas, con la editorial estamos preparando cuatro libros más sobre este tema: Los personajes reales en las Novelas Ejemplares (1613) y en El Persiles (1617), un libro sobre Cervantes como autor, y un diccionario de personajes históricos.

Francisco Javier Escudero Buendía (1969) es autor de una veintena de libros en el ámbito de las humanidades y la historia, entre las que destacan: “Los Mendoza y el Mundo Renacentista”; “Manjavacas: La venta del Caballero”; “La Casa de la Encomienda del Virrey Mendoza en Socuéllamos”; “Tomelloso: pobladores y fundadores”; “Francisco de Mendoza “El Indio”; “Antonio de Mendoza: Comendador de la Villa de Socuéllamos y primer Virrey de la Nueva España”; o “Socuéllamos: Las tinajas del Caballero del Verde Gabán”.
Ha participado en una decena de encuentros profesionales de archiveros en una decena de países, entre los que cabe destacar los celebrados en Malta, Oslo, o Edimburgo y los dieciséis organizados en Toledo. Ha dirigido el Congreso Internacional “Cervantes en Origen” junto al profesor Hans Christian Hagedorn y la UCLM, y en 2013 participó como ponente en el VdW-Lehrgang Aufbaumodul Records Management en Heildelberg (Alemania).
Dentro del Cervantismo, ha participado en gran parte de los últimos congresos internacionales sobre la materia organizados, entre otros, por la Universidad de Münster (Alemania), Lock Haven University (EEUU), o la Cervantes Society of America (Canadá).
Escudero ha sido nombrado miembro de la Cofradía de Investigadores de Toledo (2014), y Caballero de Isabel “La Católica” en Madrigal de las Altas Torres (Ávila) en 2015. /



























