Hoy se hace lo que tradicionalmente era la despedida de los Carnavales: el entierro de la sardina, que anunciaba la entrada de la Cuaresma. Antiguamente la gente se vestía con disfraces de máscara que hacían guasa de la muerte simbolizando un sarcástico funeral haciendo agudos gritos guturales con un gran escándalo y que contrastaban con la seriedad de las penitencias y ayunos cuaresmales. Como todo, esto ha ido evolucionando y hoy este día es más una competición de creatividad e imaginación en los disfraces que suelen ser de negro y referentes a la sardina.
En el reportaje fotográfico se puede apreciar el ambiente de este miércoles que, además ha coincidido con el Día de los Enamorados, san Valentín.
































































