Érase una vez en Socuéllamos hace 25 años, la Asociación Cultural San Antón ya tenía a Antonio Bustos a la cabeza, la luminaria municipal repartía chorizos, morcilla y panceta (este año se ha recuperado). La Asociación 'Espacio Abierto' sorteaba el afamado 'gorrino de san Antón', también se sorteó un poni y la sensación del desfile de animales fue un enorme toro manso. O tempora, o mores.































