Una indulgencia en su acepción referente a la doctrina católica es una remisión ante Dios de la pena temporal correspondiente a los pecados ya perdonados. Es decir, tu pecado puede estar perdonado pero las consecuencias de ese pecado siguen existiendo. Estas indulgencias se consiguen realizando determinadas acciones que marca la Iglesia Católica.
Hay dos tipos de indulgencias, parciales o plenarias. Las primeras serían una remisión parcial y en las segundas una remisión total.
Adjuntamos un gráfico con algunas de ellas además de un esquema de las horas de la Pasión según la Tradición de la Iglesia que puede servir a los católicos a vivir más intensamente estos días.































