José Francisco Cuevas, pasión por los belenes

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Hablar de belenes en Socuéllamos es imposible sin citar a José Francisco Cuevas Piqueras, alias Cañota. Una vez finalizadas las fiestas navideñas, hemos querido visitar el belén que año tras año monta en su propia casa para que nos cuente algunos detalles de una labor que resulta de gran interés para todos los amantes de la tradición belenista.

Nos cuenta José Francisco, al que sus amigos llaman Josete, que su pasión por los belenes nació gracias al recordado Faustino Moreno, cuando, durante una visita organizada desde el colegio Gerardo Martínez, pudo admirar su famoso belén con movimiento.

Con tan solo 14 años ya montó su primer belén, de aproximadamente dos metros, en su casa de la calle Ramón y Cajal. Desde entonces, año tras año, ha ido aumentando su tamaño, complejidad y número de figuras. Tanto es así que el entonces concejal Juan José Delgado contó con él para el montaje de los belenes municipales, una tarea de la que aún se encarga, incluyendo la restauración de figuras deterioradas.

Al preguntarle por la cantidad de horas y el coste económico que dedica a sus belenes, Josete reconoce que le resulta imposible concretarlo, ya que son innumerables. En muchas ocasiones, el montaje le roba horas al sueño, llegando a trabajar hasta las cuatro o cinco de la madrugada. Gloria, su mujer, ya está resignada a este hobby que con el tiempo se ha convertido en una auténtica pasión. Una pasión que alcanzó tal nivel que incluso su boda se celebró con esta temática, asignando a cada mesa el nombre de distintos pasajes del belén.

El ambiente belenista que se vive en casa ha ido calando también en Juan Pablo, su hijo, que ya está viviendo de cerca esta afición y apunta maneras como continuador de esta tradición familiar.

Actualmente, una de las grandes ventajas que tiene es que el belén se encuentra en su propia vivienda, sin necesidad de desplazamientos. Además, José Francisco nos adelanta que tiene proyectada una ampliación del espacio dedicado al belén e, incluso, la creación de un pequeño museo en el que poder mostrar piezas de su otra gran pasión, también ligada al belenismo: la imaginería religiosa.

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José Francisco Cuevas, pasión por los belenes

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Hablar de belenes en Socuéllamos es imposible sin citar a José Francisco Cuevas Piqueras, alias Cañota. Una vez finalizadas las fiestas navideñas, hemos querido visitar el belén que año tras año monta en su propia casa para que nos cuente algunos detalles de una labor que resulta de gran interés para todos los amantes de la tradición belenista.

Nos cuenta José Francisco, al que sus amigos llaman Josete, que su pasión por los belenes nació gracias al recordado Faustino Moreno, cuando, durante una visita organizada desde el colegio Gerardo Martínez, pudo admirar su famoso belén con movimiento.

Con tan solo 14 años ya montó su primer belén, de aproximadamente dos metros, en su casa de la calle Ramón y Cajal. Desde entonces, año tras año, ha ido aumentando su tamaño, complejidad y número de figuras. Tanto es así que el entonces concejal Juan José Delgado contó con él para el montaje de los belenes municipales, una tarea de la que aún se encarga, incluyendo la restauración de figuras deterioradas.

Al preguntarle por la cantidad de horas y el coste económico que dedica a sus belenes, Josete reconoce que le resulta imposible concretarlo, ya que son innumerables. En muchas ocasiones, el montaje le roba horas al sueño, llegando a trabajar hasta las cuatro o cinco de la madrugada. Gloria, su mujer, ya está resignada a este hobby que con el tiempo se ha convertido en una auténtica pasión. Una pasión que alcanzó tal nivel que incluso su boda se celebró con esta temática, asignando a cada mesa el nombre de distintos pasajes del belén.

El ambiente belenista que se vive en casa ha ido calando también en Juan Pablo, su hijo, que ya está viviendo de cerca esta afición y apunta maneras como continuador de esta tradición familiar.

Actualmente, una de las grandes ventajas que tiene es que el belén se encuentra en su propia vivienda, sin necesidad de desplazamientos. Además, José Francisco nos adelanta que tiene proyectada una ampliación del espacio dedicado al belén e, incluso, la creación de un pequeño museo en el que poder mostrar piezas de su otra gran pasión, también ligada al belenismo: la imaginería religiosa.

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