Socuéllamos, 17 de febrero de 2026.
Las lluvias registradas durante las últimas semanas, asociadas a sucesivos episodios de borrascas atlánticas, han dejado precipitaciones acumuladas de importancia en la cuenca media del río Záncara, provocando un aumento significativo de su caudal. Como consecuencia, el río ha comenzado a llevar agua en tramos donde habitualmente permanece seco o con un caudal muy bajo fuera de episodios puntuales, llegando incluso a recuperar una corriente visible en zonas que no veían agua desde hace años.
Imágenes y testimonios de vecinos muestran cómo el caudal avanza por el cauce, alcanzando parajes como San Miguel, en el término municipal de Pedro Muñoz. En redes sociales se están compartiendo numerosos vídeos en los que puede verse el agua corriendo con continuidad por distintos puntos del río, una estampa poco habitual en la zona.
En enclaves concretos como el Molino de Caicedo o la Casa de la Torre, la avenida de agua ha llegado incluso a provocar pequeños desbordamientos, lo que ha generado expectación entre los vecinos. «Hacía años que no veíamos correr el agua así por el Záncara», comentan algunos residentes de la zona.
Por otro lado, el Ayuntamiento de El Provencio ha intensificado la vigilancia del río ante el notable incremento de su caudal en los últimos días, debido al riesgo de posibles inundaciones en el casco urbano. Desde el consistorio se ha solicitado formalmente a la Confederación Hidrográfica del Guadiana la limpieza de aproximadamente dos kilómetros de cauce, tanto aguas arriba como aguas abajo del núcleo urbano, con el objetivo de mejorar la evacuación del agua y reducir el riesgo de desbordamientos o bloqueos provocados por la vegetación y los sedimentos acumulados.
El Záncara es un río de régimen naturalmente muy variable, caracterizado por un caudal bajo o incluso nulo durante buena parte del año. Su cuenca, con una superficie cercana a los 5.700 kilómetros cuadrados, se alimenta de afluentes como los ríos Rus, Saona y Córcoles, aunque lo habitual es que permanezca seco durante largos periodos. Por ello, que el río lleve agua de forma sostenida y visible en varios tramos resulta un hecho poco común fuera de etapas especialmente húmedas, y responde directamente al impacto de las lluvias continuadas tras un prolongado periodo seco.
Compartimos un vídeo y una galería de imágenes:













































