La Plataforma que se reunió ayer 14 de abril ha hecho un nuevo manifiesto, este en contra de la PLANTA DE ALMACENAJE Y TRATAMIENTO DE RESIDUOS SANITARIOS PELIGROSOS EN SOCUÉLLAMOS, que aquí transcribimos literalmente:
Nosotras y nosotros, vecinas y vecinos de Socuéllamos, manifestamos nuestro más absoluto rechazo a la instalación y puesta en marcha de forma sigilosa de una planta de almacenaje y tratamiento de residuos sanitarios peligrosos y muy peligrosos en el Polígono Industrial "El Llano", un proyecto que se ha comprobado se inició en el año 2017, que recibió un amplio número de alegaciones en contra en la tramitación de la Declaración de Impacto Ambiental, y que ha tardado 8 años en conseguir la licencia de actividad, ha sido impulsado a espaldas del pueblo y sin la necesaria transparencia ni participación ciudadana, Una planta de tratamiento que es la primera que se instala en nuestro País, por lo que no ha podido ser ni contrastada, ni se han podido comprobar los resultados de la misma.
Denunciamos:
Que esta instalación, promovida bajo el uso del sistema MIMO de la empresa Athisa, puede entrañar riesgos reales y graves para la salud pública, el medio ambiente y el bienestar de nuestra comunidad. A continuación, enumeramos los motivos que justifican nuestra firme oposición:
- Exposición a sustancias tóxicas. Los residuos sanitarios contienen productos farmacéuticos, citostáticos, agentes infecciosos y compuestos químicos
peligrosos. Una manipulación inadecuada puede poner en riesgo a los trabajadores y a la población por inhalación de vapores tóxicos, derrames o contacto accidental. - Riesgo de accidentes químicos. Incluso con tecnología avanzada, los procesos de tratamiento pueden generar reacciones no controladas que liberen gases peligrosos o generen situaciones críticas si no se vigilan en todo momento las condiciones operativas.
- Riesgos en la manipulación y transporte. El traslado y manejo de estos residuos implica peligros adicionales como fugas, incendios, explosiones o contaminación accidental, especialmente cuando se trabaja con sustancias inflamables o infecciosas.
- Posibles fallos técnicos en el sistema. Ningún sistema industrial es infalible. Un fallo en el tratamiento podría significar la liberación al entorno de residuos no neutralizados o peligrosos, virus y bacterias, generando impactos sobre la salud y el ecosistema.
- Impacto ambiental. Aunque el sistema empleado pretende ser más limpio que la
incineración, genera subproductos líquidos y gaseosos que, si no se gestionan correctamente, pueden contaminar el aire, el agua y los suelos. - Amenaza a la salud pública. En caso de error, los residuos mal tratados podrían diseminar enfermedades infecciosas, afectando tanto a las personas como a
los ecosistemas cercanos, y comprometiendo la seguridad sanitaria de toda la población. - Ubicación inadecuada. La planta se encuentra en el corazón del Polígono Industrial
de Socuéllamos, donde trabajan diariamente centenares de personas, y a menos de kilómetro y medio de las viviendas más cercanas. Esta proximidad multiplica los riesgos para la población y va contra toda lógica urbanística, sanitaria y medioambiental.
Por todo ello, EXIGIMOS:
- La suspensión inmediata de la actividad de esta planta hasta que se realice una evaluación exhaustiva e independiente de riesgos.
- Que se garantice el derecho a la información y participación de la ciudadanía en decisiones que afectan directamente a su salud y su entorno.
- Que se garantice el derecho a la información y participación de la ciudadanía en decisiones que afectan directamente a su salud y su entorno.
- Que el Ayuntamiento y la Junta de Comunidades asuman su responsabilidad y velen por la salud de sus ciudadanos y por la preservación del medio ambiente.
Esta industria, para tener rendimientos económicos atractivos, estará obligada a buscar, recibir y reciclar residuos altamente peligrosos de hospitales de muy diversos sitios, lo que la convierte en un modelo industrial no compatible con la vida sana ni con la idea actual de economía circular que predica reciclar allá donde se producen los residuos. Además, su desarrollo empresarial sigiloso y opaco, nos produce una gran incertidumbre y nos provoca la siguiente pregunta: si su modelo está avalado por hospitales de Sevilla y Granada, ¿por qué no lo implantan como novedad nacional allí?
Por una gestión responsable, transparente y democrática del territorio y de los residuos, decimos NO AL FUNCIONAMIENTO DE LA PLANTA DE ALMACENAJE Y TRATAMIENTO DE RESIDUOS SANITARIOS
PELIGROSOS EN SOCUÉLLAMOS.




