La Plataforma Ciudadana STOP Biometano y STOP Planta de Almacén y Tratamiento de Residuos Médicos Peligrosos y Muy Peligrosos de Socuéllamos ha difundido un comunicado en el que expresa, por un lado, el apoliticismo y la independencia de la plataforma y, por otro, defiende que el informe aprobado en Pleno nace de una demanda directa de este colectivo. Según la plataforma, dicho informe no ataca de manera directa a las plantas, sino que tiene como objetivo demostrar que las plantas de biometano son incompatibles con el modelo de vida local.
Asimismo, la plataforma sostiene que el Ayuntamiento de Socuéllamos tiene capacidad legal para detener los proyectos a través de dos vías: la modificación de las Normas Subsidiarias y la elaboración de un informe de Incompatibilidad Urbanística, documento clave para que la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha (JCCM) archive los proyectos de forma definitiva.
La plataforma también desmiente varias afirmaciones realizadas en el Pleno Extraordinario, negando que la instalación de las plantas sea una obligación impuesta por la Unión Europea, y defendiendo que la decisión final no es exclusiva de la Junta, sino que la normativa municipal resulta determinante.
Por último, realiza un llamamiento a la unidad ciudadana y a la persistencia hasta alcanzar los fines y objetivos de la plataforma.
A continuación, se adjunta la transcripción íntegra del comunicado:
La Plataforma Ciudadana STOP Biometano y STOP Planta de Almacén y Tratamiento de Residuos Médicos Peligrosos y Muy Peligrosos de Socuéllamos quiere dirigirse hoy a todos los vecinos de Socuéllamos con la máxima claridad, con la emoción y con la contundencia que exige este momento decisivo para nuestro pueblo. Lo que está en juego no es un trámite cualquiera, ni un expediente más, ni un debate entre partidos. Lo que está en juego es el futuro de Socuéllamos, la salud de nuestras familias, la dignidad de nuestra tierra y el respeto a un modelo de vida que hemos construido durante generaciones.
Por eso hablamos alto, hablamos claro y hablamos sin miedo. Porque ya está bien de medias verdades, ya está bien de discursos que confunden, ya está bien de que se intente utilizar a esta plataforma para justificar decisiones políticas y ya está bien de que se pretenda hacer creer al pueblo que no tiene capacidad para decidir sobre su propio destino. Socuéllamos sí decide. Socuéllamos sí tiene voz. Y Socuéllamos no se vende.
Queremos dejar algo muy claro, para que nadie pueda confundir a la ciudadanía: esta plataforma no pertenece a ningún partido político. No seguimos órdenes de nadie. No trabajamos para nadie. Aquí no hay colores políticos, ni siglas, ni intereses ocultos. Esta plataforma la formamos vecinos de Socuéllamos de todas las ideas, de todas las edades y de todos los barrios. Hay personas que votan a unos, personas que votan a otros y personas que no votan. Y todas estamos juntas.
Porque lo único que nos une —y lo único que nos mueve— es defender Socuéllamos. Nada más. Quien diga que somos de un partido u otro no dice la verdad y lo hace para desviar la atención del problema real. Esta plataforma no es de izquierdas ni de derechas: es del pueblo. Es de Socuéllamos. Y eso es lo que más molesta a quienes intentan manipular nuestro trabajo.
El pasado día 21 de enero, en el Pleno Extraordinario, se aprobó la elaboración de un informe socioeconómico profesional. Y todo el pueblo debe conocer un hecho fundamental: ese informe parte de un documento elaborado por esta plataforma. Un documento realizado con esfuerzo, con horas de trabajo, con convicción, con rigor, con amor por nuestro pueblo y con la firme voluntad de defender Socuéllamos frente a un proyecto que amenaza nuestra identidad y nuestro futuro.
Ese informe inicial, nacido del compromiso vecinal, será ahora ampliado, perfeccionado y reforzado por técnicos especializados para convertirlo en un informe más sólido, más técnico, más preciso y, sobre todo, más incontestable. Porque cuando defendemos Socuéllamos, lo hacemos con el corazón, pero también con la ley en la mano. Y queremos que quede claro: este informe no es un panfleto, no es un documento político ni un arma partidista. Es un trabajo serio, responsable y necesario para proteger a nuestro pueblo.
Y que nadie se atreva a manipularlo: el informe socioeconómico no habla de plantas de biometano. No las menciona, no las critica ni las juzga. Es un informe sobre Socuéllamos, sobre nuestra economía agrícola, sobre nuestra identidad y sobre lo que somos y queremos seguir siendo. Solo después, con ese informe en la mano, se podrá demostrar jurídicamente que estas plantas son incompatibles con nuestro modelo de vida. Ese es el objetivo: demostrar, con datos, con rigor técnico y con la ley, que Socuéllamos no es compatible con este tipo de instalaciones industriales que pretenden imponerse desde fuera.
Pero hay algo aún más importante que todo el pueblo debe saber: el Ayuntamiento de Socuéllamos sí tiene capacidad legal para impedir estas plantas. Y puede hacerlo por dos vías claras, contundentes y perfectamente legales. En primer lugar, mediante la modificación de las Normas Subsidiarias de Planeamiento para limitar de forma expresa la implantación de plantas de biometano en suelo rústico, modificación que ya se está tramitando. Esta herramienta urbanística es municipal, legítima y definitiva.
En segundo lugar, una vez elaborado el informe socioeconómico aprobado por el Pleno, el Ayuntamiento deberá emitir un informe de incompatibilidad urbanística, documento determinante para que la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha archive definitivamente las plantas previstas. Ese informe urbanístico es la llave. Es la barrera legal. Es lo que hará caer los proyectos asignados a Socuéllamos. Y que nadie se engañe: si el Ayuntamiento emite un informe de incompatibilidad urbanística basado en este informe socioeconómico, las plantas previstas caerán y no podrán instalarse. Ni la Junta puede imponerlas, ni Europa obliga a ello, ni ningún plan externo puede saltarse la normativa municipal.
Por eso sorprende —y duele— escuchar en el Pleno Extraordinario afirmaciones que no son ciertas, que confunden y que parecen destinadas a justificar cambios de postura difíciles de entender. Se ha dicho que “estas plantas las pide la Junta”, que “la decisión final es de la Junta”, que “la Junta tiene previstas 100 plantas”, que “este pleno es político”, que “el informe es innecesario”, que “Europa obligará a usar fertilizantes tratados en plantas de este tipo” o que “el abono está al doble y la Agenda 2030 obligará a depender de estas instalaciones”.
Ante todo ello, decimos lo que piensa la mayoría del pueblo: basta ya. Basta ya de confundir. Basta ya de desviar la atención. Basta ya de intentar justificar lo injustificable. La ley es clara: la decisión final sobre instalar o no una planta de biometano en Socuéllamos depende del Ayuntamiento. Depende de las Normas Subsidiarias. Depende del informe socioeconómico. Depende del informe de incompatibilidad urbanística. Depende de nuestra voluntad como pueblo.
Europa no obliga a instalar plantas de biometano. Europa no obliga a que los agricultores dependan de estas instalaciones. Y el problema del precio del abono no se soluciona convirtiendo Socuéllamos en un vertedero industrial de residuos ajenos. Porque eso es lo que son estas plantas: instalaciones que procesarán toneladas de residuos de otras zonas, con el consiguiente impacto en olores, tráfico pesado, riesgos ambientales y pérdida de valor agrícola y turístico. Socuéllamos no está dispuesto a pagar ese precio. Socuéllamos no está dispuesto a sacrificar su identidad. Socuéllamos no está dispuesto a entregar su futuro.
La plataforma no va a callarse. No va a dejarse intimidar. No va a permitir que se manipule la realidad. No va a permitir que se utilice el nombre del pueblo para justificar decisiones que no se sostienen. Y no va a permitir que se juegue con la salud, la economía y la dignidad de Socuéllamos. El informe socioeconómico es el primer paso. El informe urbanístico será el segundo. La modificación de las Normas Subsidiarias será el blindaje definitivo. Y el archivo de los proyectos será la victoria del pueblo.
Socuéllamos es un pueblo fuerte, valiente, que siempre ha sabido unirse cuando ha sido necesario. Hoy, más que nunca, necesitamos esa unidad. Porque lo que defendemos no es una idea política, sino nuestra forma de vida, nuestro futuro y nuestra tierra. Y eso está por encima de cualquier partido, de cualquier discurso y de cualquier interés ajeno al bien común. La plataforma seguirá aquí, con serenidad, con firmeza, con la verdad por delante y con el apoyo del pueblo. Porque Socuéllamos no se rinde. Socuéllamos no se arrodilla. Socuéllamos se defiende.
En Socuéllamos, a 23 de enero de 2026.





























