Toledo, 3 de agosto de 2026. – La Unión de Agricultores y Ganaderos de Castilla-La Mancha ha calificado de "auténtico drama humano y económico" las consecuencias de la última ola de incendios forestales que ha azotado a la región. Con miles de hectáreas calcinadas —especialmente concentradas en la provincia de Guadalajara—, el sindicato advierte que la supervivencia de cientos de explotaciones agrícolas, ganaderas y apícolas pende de un hilo si la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural no actúa de forma inmediata.
Para la organización, las pérdidas en el sector agropecuario son de una gravedad extrema. "Nuestros ganaderos se han quedado de la noche a la mañana sin pastos para alimentar a sus animales, obligados a asumir costes inasumibles en forrajes y camiones de agua para evitar que el ganado muera", señalan desde los servicios técnicos de La Unión. A esto se suma la pérdida total de parcelas de cereal pendientes de recolectar, cultivos leñosos calcinados e infraestructuras agrarias destruidas que tardarán años en recuperarse.
El agricultor es la víctima, no el culpable
La Unión quiere romper una lanza a favor de los profesionales del campo frente a la criminalización latente. El sindicato denuncia que el actual sistema del Índice de Propagación de Incendios (IPP), que impone restricciones horarias absolutas al uso de cosechadoras y maquinaria pesada, es "un rodillo burocrático inviable". "Paralizar el campo por decreto sin atender a las realidades locales solo ha servido para agravar las pérdidas de una campaña que ya venía muy castigada, impidiendo cosechar de forma segura en las horas frescas del día", argumentan.
Campaña de movilización y recogida de firmas
Ante la falta de respuestas ágiles por parte de la Administración, La Unión ha lanzado un escrito simplificado de alegaciones y registro de daños dirigido a todos los agricultores y ganaderos afectados. El objetivo es unificar la fuerza del sector con datos mínimos pero contundentes (datos personales, actividad y hectáreas afectadas) para contrarrestar cualquier intento de la Consejería de minimizar la catástrofe.
A través de esta iniciativa, La Unión trasladará formalmente a la Consejería las siguientes exigencias irrenunciables:
1. Declaración urgente de Zona Catastrófica y aprobación de ayudas directas por hectárea quemada o afectada por las restricciones.
2. Garantía total de la PAC: Que la ola de incendios se declare formalmente causa de "Fuerza Mayor" para que las hectáreas quemadas sigan siendo admisibles y los productores no pierdan sus derechos de cobro por un desastre natural.
3. Plan de choque ganadero: Ayudas directas urgentes para el suministro de piensos, paja y agua a la ganadería extensiva.
4. Revisión del protocolo del IPP: Sustituir las prohibiciones genéricas por un modelo de cosechado flexible coordinado con los profesionales sobre el terreno.
"El monte no se limpia prohibiendo la actividad en verano, sino apoyando la agricultura y la ganadería extensiva todo el año", concluyen desde el sindicato, instando a todos los afectados a cumplimentar el escrito para hacer un frente común ante la Administración.








