La Unión de Agricultores y Ganaderos de Castilla-La Mancha exige proporcionalidad en los controles durante las campañas agrícolas.

La organización reclama menos presión sobre el pequeño agricultor, criterios claros y que la contundencia de las administraciones se aplique por igual ante cualquier incumplimiento

La Unión de Agricultores y Ganaderos de Castilla-La Mancha reclama a las administraciones públicas que actúen con proporcionalidad y sentido común durante las campañas de recolección, especialmente en los controles realizados por Inspección de Trabajo y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.

La Unión no cuestiona que se cumpla la legislación laboral. Los trabajadores tienen que estar contratados, dados de alta y trabajar en condiciones dignas y seguras. Lo que cuestionamos es que el pequeño agricultor pueda sentirse sometido a una presión desproporcionada por una irregularidad administrativa, mientras la respuesta ante otros incumplimientos no siempre parece tener la misma intensidad.

Por ello, la Unión de Agricultores y Ganaderos de Castilla-La Mancha exige:

  • Proporcionalidad en los dispositivos de inspección, especialmente cuando se trate de pequeñas explotaciones y campañas de corta duración.
  • Criterios claros y homogéneos para que los agricultores sepan exactamente qué obligaciones deben cumplir y cómo hacerlo.
  • Información y prevención antes que sanción, facilitando al agricultor el cumplimiento de una normativa cada vez más compleja.
  • Diferenciar una irregularidad administrativa de una situación de explotación laboral, reservando la máxima contundencia para quienes realmente abusan de los trabajadores.
  • La misma vara de medir para todos, aplicando el mismo rigor a pequeñas explotaciones, grandes empresas, administraciones e instituciones.
  • Que las administraciones refuercen el asesoramiento y acompañamiento al agricultor durante las campañas agrícolas, en lugar de limitar su presencia a labores de control y sanción.

«El agricultor no es un delincuente. Es quien está levantándose de madrugada, asumiendo los costes y los riesgos de producir los alimentos que llegan a nuestras mesas», señala la Unión.

La organización considera legítimo que se persiga el fraude y la explotación laboral, pero recuerda que no todos los incumplimientos tienen la misma gravedad ni pueden recibir automáticamente el mismo tratamiento.

El campo de Castilla-La Mancha necesita una Administración que garantice el cumplimiento de la ley, pero también seguridad jurídica, proporcionalidad y acompañamiento.

Desde la Unión de Agricultores y Ganaderos de Castilla-La Mancha lo tenemos claro:

No pedimos que se mire hacia otro lado. Pedimos que se mire hacia todos lados.

La ley debe cumplirse, sí. Pero con la misma exigencia, el mismo rigor y la misma contundencia para todos.