En la tarde del sábado, el Cabezuelo Foods Cristo de la Vega recibía, en una apacible tarde de otoño, al C.D.Manchego Provencio en la segunda jornada de la Primera Autonómica Grupo III. Después de tantos meses sin competición, las gradas del Paquito Jiménez volvían a tomar vida en esta categoría, la parroquia socuellamina con ganas de ver fútbol no quiso desaprovechar la ocasión y respondió, algo más de un centenar de aficionados (algo poco habitual en estas categorías) disfrutaron de la buena temperatura y como no del fútbol más modesto.
Con todas las medidas de precaución, toma de temperatura en la entrada, listado de asistentes a las instalaciones y una rigurosísima distancia de seguridad en las gradas, el protagonista solo podía ser el balón, demostrando que, si las cosas se hacen bien, todo es posible.
La pelota comenzó a rodar pasadas las 16:30 horas, a priori el partido ante los vecinos aurinegros no iba a ser fácil, pues, ha conformado una plantilla para estar en la zona alta de la clasificación, con la máxima de buscar el ascenso en este curso. Pero los hombres de Pope Cabezuelo, salieron valientes desde el minuto uno incomodando al rival y siendo dueño del balón en todas las parcelas del campo. Muy bien plantados en defensa y con todo bajo control, llegó un susto para los socuellaminos. Una buena jugada del equipo visitante que acabó estrellando el esférico contra el palo de la portería, hoy defendida por el jovencísimo Guillermo. Esa jugada hizo reaccionar al equipo y se impuso todavía aún más, controlando los tiempos del partido. En el minuto 34 una desafortunada acción terminó con el cambio del guardameta visitante por lesión y la fortuna que hoy no estaba de parte de los provencianos quiso que en la siguiente jugada y tras una buena intervención en ataque del Cabezuelo Cristo de la Vega un defensa visitante en su intención por despejar la pelota, la pusiera en la escuadra, un golazo de no haber sido en su propia portería. Corría el minuto 36 y el portero visitante maldecía aquella jugada, después de la tormenta volvió la calma y esa fue la tónica hasta el pitido final.
Con los jugadores acumulando minutos y buenas sensaciones, atesorando la calidad que tienen, mantuvieron a raya al todopoderoso Manchego Provencio que hoy se fue de vacío de un floreciente Paquito Jiménez.
Pese a lo anecdótico de la situación, se suman tres puntos más, para ponerse con cuatro y dormir como líderes en este grupo III de la Primera Autonómica.
La próxima jornada el Cabezuelo Foods viaja hasta Madrigueras en uno de los desplazamientos más largos que les deparan esta campaña, todo es una incógnita, dada la situación actual debido a la evolución de la dichosa pandemia.



























