“Marina Gaspar, la maestra al servicio de las niñas” de Francisco Javier Fresneda

Hace unas semanas hablábamos de Petra Catalán, maestra en nuestra localidad que hasta cierto sentido cambió la forma de educar a nuestras niñas a finales del siglo XIX y principios del XX. Esta semana nos centramos en una figura posterior en el tiempo: Marina Gaspar Bascuñana

Nacida en Socuéllamos el 20 de febrero de 1901. Marina era hija de Manuel e Ildefonsa, ambos nacidos en Socuéllamos. Fue criada en unos valores propios de la época, basados principalmente en la fe católica. Maestra autodidacta ya que carecía de formación académica, la figura de Marina Gaspar trasciende lo meramente educativo ya que, pese a las dificultades, supo ser trasgresora aun teniendo limitaciones tanto educativas como sociales, ejerciendo una labor educativa indispensables para cientos de niñas en Socuéllamos.

He querido dividir en tres fases diferenciadas la trayectoria docente de nuestra protagonista: años 25-33, una primera etapa de formación en la calle Don Javier, después precede un periodo de dificultad (34-39) en la calle Rosario y Molinos y una fase final que se inicia tras la guerra civil donde su escuela se situó en la calle la Tejera.

En la primera fase de formación, tras la desaparición de Petra Catalán, las escuelas privadas crecieron de manera exponencial en nuestra localidad con el surgimiento de escuelas como la de Marina Gaspar, Mercedes Hellín o Carmen Salazar Arbet, siendo responsables de garantizar en cierta medida una educación a las niñas de la localidad. En un contexto de dificultad, mujeres como Marina Gaspar supo suplir el vacío que la administración dejaba a finales de los años 20 con una ley educativa orientada a una parte muy ínfima de la población, abandonando a la España rural y fundamentalmente a la mujer. Por ello es esencial reconocer la labor de estas mujeres.

Las reformas producidas durante la Segunda República en materia de educación, con la construcción de escuelas públicas y con el aumento de maestros titulados o la coeducación provocaron que en 1934 un conflicto con las escuelas privadas a nivel nacional que afectó a Marina Gaspar. La Gobernación Provincial solicitó la clausura de este tipo de espacios, entre ellos la escuela de Marina, pero ésta prosiguió con su labor con las niñas de la localidad aludiendo que era un albergue juvenil por lo que ella no tenía ningún colegio privado.  

Una etapa final tras la guerra civil que supuso la vuelta a su actividad académica hasta el inicio de los años 50 donde ejerció su labor didáctica en la calle Los Molinos y la calle La Tejera.    

Francisco Javier Fresneda Parra. Graduado en Geografía e Historia con mención en Historia

Fuentes: Archivo Histórico de Socuéllamos

Fotografía: Archivo Hermanos Reales

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