7 de marzo, mes dedicado a san José. Jueves de la 3ª semana de Cuaresma.
Hoy hemos de felicitar a todos los que se llamen: Felicidad, Perpetua, Ardón, Eubulio, Gaudioso, Juan Bautista, Leónidas, Pablo y Teresa.
Salmo: Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor
Lectura del santo evangelio según san Lucas (11,14-23):
EN aquel tiempo, estaba Jesús echando un demonio que era mudo.
Sucedió que, apenas salió el demonio, empezó a hablar el mudo. La multitud se quedó admirada, pero algunos de ellos dijeron:
«Por arte de Belzebú, el príncipe de los demonios, echa los demonios».
Otros, para ponerlo a prueba, le pedían un signo del cielo. Él, conociendo sus pensamientos, les dijo:
«Todo reino dividido contra sí mismo va a la ruina y cae casa sobre casa. Si, pues, también Satanás se ha dividido contra sí mismo, ¿cómo se mantendrá su reino? Pues vosotros decís que yo echo los demonios con el poder de Belzebú. Pero, si yo echo los demonios con el poder de Belzebú, vuestros hijos, ¿por arte de quién los echan? Por eso, ellos mismos serán vuestros jueces. Pero, si yo echo los demonios con el dedo de Dios, entonces es que el reino de Dios ha llegado a vosotros.
Cuando un hombre fuerte y bien armado guarda su palacio, sus bienes están seguros, pero, cuando otro más fuerte lo asalta y lo vence, le quita las armas de que se fiaba y reparte su botín.
El que no está conmigo está contra mí; el que no recoge conmigo desparrama».
Palabra del Señor
Santas Felicidad y Perpetua que bajo el emperador Septimio Severo fueron detenidas en Cartago junto con otros adolescentes catecúmenos. Perpetua, matrona de unos veinte años, era madre de un niño de pecho, y Felicidad, su sierva, estaba entonces embarazada, por lo cual, según las leyes no podía ser martirizada hasta que diese a luz, y al llegar el momento, en medio de los dolores del parto se alegraba de ser expuesta a las fieras, y de la cárcel las dos pasaron al anfiteatro con rostro alegre, como si fueran hacia el cielo. (s. III)
San Ardón Esmaragdo presbítero, que fue compañero de san Benito de Aniano en la vida cenobítica en el monasterio de Aniano. (s IX)
San Eubulio mártir, destrozado por leones y decapitado en Cesarea de Palestina. Había sido compañero de san Adriano y alcanzó la gloria dos días después de éste. (s. IV)
San Gaudioso obispo de Brescia (Venecia) (s. V)
San Juan Bautista Nam Chong-sam mártir coreano (s. XIX)
San Leónidas Fëdorov obispo y mártir, el cual, siendo exarca apostólico de los católicos rusos de rito bizantino, mereció ser discípulo fiel a Cristo hasta la muerte, bajo el régimen comunista. (s. XX)
San Pablo obispo de Prusa, que por defender el culto de las sagradas imágenes fue expulsado de la patria y murió en el exilio. (s. IX)
San Pablo el Simple discípulo de san Antonio en la Tebaida, en Egipto (s. IV)
Santa Teresa Margarita Redi virgen, que habiendo entrado en la Orden de Carmelitas Descalzas en Florencia (Toscana), avanzó por el arduo camino de la perfección y murió siendo aún joven. (s. XVIII)





