1 de abril. Miércoles Santo.
Felicitamos a los que llevan por nombre: Hugo, Agape, Quionia, Celso, Gilberto, Pedro, Diego Luis, Pedro, Valerio, Venancio, Anastasio, Mauro, Pauliniano, Telio, Asterio, Septimio, Antioquiano y Gayano.
Salmo
Señor, que me escuche tu gran bondad el día de tu favor
Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio segun san Mateo (26,14-25):
En aquel tiempo, uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, a los sumos sacerdotes y les propuso: «¿Qué estáis dispuestos a darme, si os lo entrego?»
Ellos se ajustaron con él en treinta monedas. Y desde entonces andaba buscando ocasión propicia para entregarlo.
El primer día de los Ázimos se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron: «¿Dónde quieres que te preparemos la cena de Pascua?»
Él contestó: «ld a la ciudad, a casa de Fulano, y decidle: «El Maestro dice: Mi momento está cerca; deseo celebrar la Pascua en tu casa con mis discípulos.»»
Los discípulos cumplieron las instrucciones de Jesús y prepararon la Pascua. Al atardecer se puso a la mesa con los Doce.
Mientras comían dijo: «Os aseguro que uno de vosotros me va a entregar.»
Ellos, consternados, se pusieron a preguntarle uno tras otro: «¿Soy yo acaso, Señor?»
Él respondió: «El que ha mojado en la misma fuente que yo, ése me va a entregar. El Hijo del hombre se va, como está escrito de él; pero, ¡ay del que va a entregar al Hijo del hombre!; más le valdría no haber nacido.»
Entonces preguntó Judas, el que lo iba a entregar: «¿Soy yo acaso, Maestro?»
Él respondió: «Tú lo has dicho.»
Palabra del Señor
San Hugo de Grenoble obispo, que se esforzó en la reforma de las costumbres del clero y del pueblo, y siendo amante de la soledad, durante su episcopado ofreció a san Bruno, maestro suyo en otro tiempo, y a sus compañeros, el lugar de la Cartuja, que presidió cual primer abad, rigiendo durante cuarenta años esta Iglesia con esmerado ejemplo de caridad. (s. XII)
Santa Agape y santa Quionia vírgenes y mártires, en Tesalónica de Macedonia, que en la persecución bajo el emperador Diocleciano, por no querer comer carne sacrificada a los ídolos fueron entregadas al prefecto Dulcecio, que las condenó a ser quemadas vivas. (s. IV)
San Celso obispo de Armagh, que trabajó en favor de la instauración de la Iglesia. (s. XII)
San Gilberto de Caihness obispo, que erigió la iglesia catedral en Dornoch y dispuso hospederías para los pobres, y al morir encomendó lo que él mismo había observado en su vida, a saber: no hacer daño a ningún ser, llevar con paciencia los contradicciones permitidas por Dios y a nadie dar ocasión de tropiezo (s. XIII)
San Pedro Calungsod y Diego Luis de San Vitores. En el pueblo de Tomhom, de la isla de Guam, en Oceanía, mártires Diego Luis de San Vitores, presbítero de la Compañía de Jesús, y Pedro Calungsod, catequista, que fueron cruelmente precipitados al mar, en odio a la fe cristiana, por algunos apóstatas y nativos seguidores del paganismo.(s. XVII)
San Valerio o Valerico de Lauconay presbítero, que atrajo a muchos compañeros hacia la vida eremítica (s. VII)
San Venancio y compañeros mártires de Dalmacia y de Istria, a saber, Anastasio, Mauro, Pauliniano, Telio, Asterio, Septimio, Antioquiano y Gayano, que la Iglesia se complace en honrar juntamente (s. III/IV).




