Santoral del 11 de diciembre. Maravillas, Dámaso, Daniel y Victorico.

- Publicidad -

11 de diciembre. Jueves de la II Semana de Adviento, tiempo de penitencia y ayuno.

Hoy el santoral viene magro, solo tres. Felicidades a los que se llaman Maravillas, Dámaso, Daniel y Victorico.


Primera Lectura

Lectura del libro de Isaías (41,13-20):

YO, el Señor, tu Dios,
te tomo por la diestra y te digo:
«No temas, yo mismo te auxilio».
No temas, gusanillo de Jacob,
oruga de Israel,
yo mismo te auxilio
-oráculo del Señor-,
tu libertador es el Santo de Israel.
Mira, te convierto en trillo nuevo,
aguzado, de doble filo:
trillarás los montes hasta molerlos;
reducirás a paja las colinas;
los aventarás y el viento se los llevará,
el vendaval los dispersará.
Pero tú te alegrarás en el Señor,
te gloriarás en el Santo de Israel.
Los pobres y los indigentes
buscan agua, y no la encuentran;
su lengua está reseca por la sed.
Yo, el Señor, les responderé;
yo, el Dios de Israel, no los abandonaré.
Haré brotar ríos en cumbres desoladas,
en medio de los valles, manantiales;
transformaré el desierto en marisma
y el yermo en fuentes de agua.
Pondré en el desierto cedros,
acacias, mirtos, y olivares;
plantaré en la estepa cipreses,
junto con olmos y alerces,
para que vean y sepan,
reflexionen y aprendan de una vez,
que la mano del Señor lo ha hecho,
que el Santo de Israel lo ha creado.

Palabra de Dios


Salmo

El Señor es clemente y misericordioso, lento a la cólera y rico en piedad.


Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Mateo (11,11-15):

EN aquel tiempo, dijo Jesús al gentío:
«En verdad os digo que no ha nacido de mujer uno más grande que Juan el Bautista; aunque el más pequeño en el reino de los cielos es más grande que él.
Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora el reino de los cielos sufre violencia y los violentos lo arrebatan. Los Profetas y la Ley han profetizado hasta que vino Juan; él es Elías, el que tenía que venir, con tal que queráis admitirlo.
El que tenga oídos, que oiga».

Palabra del Señor


Santa Maravillas de Jesús al entrar en la vida religiosa tomó este nombre. Nacida como María Maravillas Pidal y Chico de Guzmán (Apellido de los Chico de Guzmán que dan nombre al “Monte Chico” de Socuéllamos). Canonizada por la Iglesia católica en 2003, es considerada una de las grandes místicas del siglo XX. De familia noble, su padre marqués, nieta y sobrina de condes y duques. Su padre fue ministro de Fomento y luego embajador de España ante la Santa Sede. Fundo el convento de Carmelitas del Cerro de los Ángeles junto al monumento levantado al Sagrado Corazón en el centro geográfico de España. Además fundó conventos en Mancera de Abajo (Salamanca), Duruelo (Ávila), Arenas de San Pedro (Ávila), San Calixto (sierra de Córdoba), Aravaca (Madrid), Aldehuela (Getafe, Madrid), Carmelo de Montemar-Torremolinos (Málaga), Kottayam (India).
María de las Maravillas de Jesús se interesó profundamente por los problemas del prójimo, especialmente por las carencias económicas, pero siempre bajo un prisma espiritual. «No quiero la vida más que para imitar lo más posible la de Cristo», había escrito.
Los carmelos fundados por Maravillas de Jesús, se caracterizaron por la vida en pobreza propia de los conventos carmelitas: sin rentas, con edificios pequeños, con trabajo manual para su sustento. Falleció en el La Aldehuela donde fue enterrada.

San Dámaso papa, de origen hispano, que en los difíciles tiempos en que vivió, reunió muchos sínodos para defender la fe de Nicea contra cismas y herejías, procuró que san Jerónimo tradujera al latín los libros sagrados y veneró piadosamente los sepulcros de los mártires, adornándolos con inscripciones. (s. IV)

San Daniel Estilita presbítero. Daniel en Constantinopla, después de vivir en el cenobio y soportar muchos trabajos, según la costumbre y ejemplo de san Simeón permaneció en lo alto de una columna hasta su muerte, durante treinta y tres años y tres meses, sin que le hicieran mella el frío, el calor, ni los vientos.(s. V)

San Victorico mártir.

- Publicidad -
spot_imgspot_imgspot_imgspot_img
spot_imgspot_imgspot_imgspot_img
spot_img
spot_imgspot_imgspot_imgspot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img

MÁS NOTICIAS

Santoral del 11 de diciembre. Maravillas, Dámaso, Daniel y Victorico.

- Publicidad -

11 de diciembre. Jueves de la II Semana de Adviento, tiempo de penitencia y ayuno.

Hoy el santoral viene magro, solo tres. Felicidades a los que se llaman Maravillas, Dámaso, Daniel y Victorico.


Primera Lectura

Lectura del libro de Isaías (41,13-20):

YO, el Señor, tu Dios,
te tomo por la diestra y te digo:
«No temas, yo mismo te auxilio».
No temas, gusanillo de Jacob,
oruga de Israel,
yo mismo te auxilio
-oráculo del Señor-,
tu libertador es el Santo de Israel.
Mira, te convierto en trillo nuevo,
aguzado, de doble filo:
trillarás los montes hasta molerlos;
reducirás a paja las colinas;
los aventarás y el viento se los llevará,
el vendaval los dispersará.
Pero tú te alegrarás en el Señor,
te gloriarás en el Santo de Israel.
Los pobres y los indigentes
buscan agua, y no la encuentran;
su lengua está reseca por la sed.
Yo, el Señor, les responderé;
yo, el Dios de Israel, no los abandonaré.
Haré brotar ríos en cumbres desoladas,
en medio de los valles, manantiales;
transformaré el desierto en marisma
y el yermo en fuentes de agua.
Pondré en el desierto cedros,
acacias, mirtos, y olivares;
plantaré en la estepa cipreses,
junto con olmos y alerces,
para que vean y sepan,
reflexionen y aprendan de una vez,
que la mano del Señor lo ha hecho,
que el Santo de Israel lo ha creado.

Palabra de Dios


Salmo

El Señor es clemente y misericordioso, lento a la cólera y rico en piedad.


Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Mateo (11,11-15):

EN aquel tiempo, dijo Jesús al gentío:
«En verdad os digo que no ha nacido de mujer uno más grande que Juan el Bautista; aunque el más pequeño en el reino de los cielos es más grande que él.
Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora el reino de los cielos sufre violencia y los violentos lo arrebatan. Los Profetas y la Ley han profetizado hasta que vino Juan; él es Elías, el que tenía que venir, con tal que queráis admitirlo.
El que tenga oídos, que oiga».

Palabra del Señor


Santa Maravillas de Jesús al entrar en la vida religiosa tomó este nombre. Nacida como María Maravillas Pidal y Chico de Guzmán (Apellido de los Chico de Guzmán que dan nombre al “Monte Chico” de Socuéllamos). Canonizada por la Iglesia católica en 2003, es considerada una de las grandes místicas del siglo XX. De familia noble, su padre marqués, nieta y sobrina de condes y duques. Su padre fue ministro de Fomento y luego embajador de España ante la Santa Sede. Fundo el convento de Carmelitas del Cerro de los Ángeles junto al monumento levantado al Sagrado Corazón en el centro geográfico de España. Además fundó conventos en Mancera de Abajo (Salamanca), Duruelo (Ávila), Arenas de San Pedro (Ávila), San Calixto (sierra de Córdoba), Aravaca (Madrid), Aldehuela (Getafe, Madrid), Carmelo de Montemar-Torremolinos (Málaga), Kottayam (India).
María de las Maravillas de Jesús se interesó profundamente por los problemas del prójimo, especialmente por las carencias económicas, pero siempre bajo un prisma espiritual. «No quiero la vida más que para imitar lo más posible la de Cristo», había escrito.
Los carmelos fundados por Maravillas de Jesús, se caracterizaron por la vida en pobreza propia de los conventos carmelitas: sin rentas, con edificios pequeños, con trabajo manual para su sustento. Falleció en el La Aldehuela donde fue enterrada.

San Dámaso papa, de origen hispano, que en los difíciles tiempos en que vivió, reunió muchos sínodos para defender la fe de Nicea contra cismas y herejías, procuró que san Jerónimo tradujera al latín los libros sagrados y veneró piadosamente los sepulcros de los mártires, adornándolos con inscripciones. (s. IV)

San Daniel Estilita presbítero. Daniel en Constantinopla, después de vivir en el cenobio y soportar muchos trabajos, según la costumbre y ejemplo de san Simeón permaneció en lo alto de una columna hasta su muerte, durante treinta y tres años y tres meses, sin que le hicieran mella el frío, el calor, ni los vientos.(s. V)

San Victorico mártir.

- Publicidad -

spot_imgspot_imgspot_imgspot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img

MÁS NOTICIAS

client-image