Santoral del 12 de julio. Juan, Clemente, Félix, Fortunato, Hermágoras, Hilarión, Inés, Juan, León, Nabor, Paterniano, Pedro, Proclo y Vivenciolo.

    12 de julio. Mes de la Preciosísima Sangre de Cristo. XV Domingo del Tiempo Ordinario, hoy hay que ir a misa.

    Felicidades a los que se llaman Juan, Clemente, Félix, Fortunato, Hermágoras, Hilarión, Inés, Juan, León, Nabor, Paterniano, Pedro, Proclo y Vivenciolo.


    Salmo

    La semilla cayó en tierra buena y dio fruto


    Evangelio de hoy

    Lectura del santo evangelio según san Mateo (13,1-23):

    Aquel día, salió Jesús de casa y se sentó junto al lago. Y acudió a él tanta gente que tuvo que subirse a una barca; se sentó, y la gente se quedó de pie en la orilla.
    Les habló mucho rato en parábolas: «Salió el sembrador a sembrar. Al sembrar, un poco cayó al borde del camino; vinieron los pájaros y se lo comieron. Otro poco cayó en terreno pedregoso, donde apenas tenía tierra, y, como la tierra no era profunda, brotó en seguida; pero, en cuanto salió el sol, se abrasó y por falta de raíz se secó. Otro poco cayó entre zarzas, que crecieron y lo ahogaron. El resto cayó en tierra buena y dio grano: unos, ciento; otros, sesenta; otros, treinta. El que tenga oídos que oiga.»

    Palabra del Señor


    San Juan Gualberto, abad, que después de perdonar por el amor de Cristo al asesino de un hermano suyo, vistió el hábito monástico, y más tarde, deseando practicar una vida de mayor austeridad, puso los cimientos de una nueva familia monástica en Valumbrosa. (s. XI).

    San Clemente Ignacio Delgado Cebrián, obispo y mártir, que después de pasar cincuenta años predicando el Evangelio, fue encarcelado por orden del emperador Minh Mang a causa de su fe en Cristo y murió en la cárcel, donde tuvo que sufrir mucho. (s. XIX).

    Santos Félix y Nabor de Milan, mártires, que, siendo soldados oriundos de Mauritania, se dice que sufrieron el martirio en Laus Pompeia (hoy Lodi) y fueron sepultados en Milán (s. IV).

    San Fortunato y san Hermágoras de Aquileia, mártires. (s. I).

    Santos Proclo e Hilarión de Ancira, mártires en tiempo del emperador Trajano y del prefecto Máximo (s. II).

    Santa Inés Lê Thi Thành (Dê), mártir, madre de familia, que en tiempo del emperador Thiêu Tri fue cruelmente atormentada a causa de haber ocultado en su casa a un sacerdote, muriendo en la cárcel por negarse a abjurar de su fe. (s. XIX).

    San Juan Jones, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores, mártir, el cual, oriundo de Gales, abrazó la vida religiosa en Francia, y por haber entrado en Inglaterra como sacerdote, siendo reina Isabel I, fue condenado a pena capital, consumando el martirio en la horca. (s. XVI).

    San León I abad, que proveyó a los pobres con el trabajo de sus manos y les protegió ante los príncipes. (s. XI).

    San Paterniano obispo de Fano (s. IV).

    San Pedro Khanh, presbítero y mártir, que al ser reconocido como cristiano cuando se hallaba en su mesa de recaudador, pasó seis meses preso en la cárcel, y al negarse a abjurar de la fe, fue degollado por orden del emperador Thiêu Tri. (s. XIX).

    San Vivenciolo de Lyon, obispo, que fue promovido al episcopado cuando enseñaba en la escuela monástica de San Eugendio, y animó a clérigos y laicos a estar presentes en el Concilio de Pau, para que el pueblo conociese mejor lo que los pontífices establecían (s. VI).