15 de abril. Miércoles de la II Semana de Pascua.
Hoy felicitamos a los que tienen por nombre: Telmo, Abundio, Crescente, Marón, Ortario, Paterno, Pausilipo, Potenciana y Teodoro.
Salmo
Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha
Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Juan (3,16-21):
TANTO amó Dios al mundo, que entregó a su Unigénito, para que todo el que cree en él no perezca, sino que tenga vida eterna.
Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.
El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Unigénito de Dios.
Este es el juicio: que la luz vino al mundo, y los hombres prefirieron la tiniebla a la luz, porque sus obras eran malas. Pues todo el que obra el mal detesta la luz, y no se acerca a la luz, para no verse acusado por sus obras.
En cambio, el que obra la verdad se acerca a la luz, para que se vea que sus obras están hechas según Dios.
Palabra del Señor
San Telmo confesor, un santo castellano de Palencia. Telmo es sobrino del obispo y buen estudiante, le va la jarana y tiene éxito con las mozas. Su tío lo impulsa a hacerse clérigo y al poco tiempo lo eleva a deán con pingüe beneficio. Telmo rechaza el deanato y entra con los dominicos. Allí se entrega a la oración, con disciplina y sacrificio, orden, obediencia, sacrificio, humildad, estudio, servicio a los demás. A Telmo lo van destinando a varios lugares donde con sus dotes innatas de predicador, explica la doctrina al pueblo, se producen conversiones, dedica tiempo a los pobres y visita a los enfermos. Pasará por Galicia, la recién conquistada Córdoba. Es un santo muy milagrero dicen que le vieron aplacar tormentas, atravesar a pie el Miño, conseguir milagrosamente comida y predecir el día y hora de su muerte conocidos por aviso del Cielo. (s. XIII)
San Abundio de Roma, según narra el papa san Gregorio I Magno, fue humilde y fiel mayordomo de esta iglesia. (s. VI)
San Crescente mártir, consumó su martirio a través del fuego en Mitra, de Licia.
San Marón de Piceno mártir.
San Ortario abad de Landelles, célebre por su austeridad y su vida de oración, así como por su dedicación a curar enfermos y por ayudar a los pobres (s. XI)
San Paterno de Scissy obispo de Avranches, que, después de haber fundado muchos monasterios, ya septuagenario fue elegido para la función episcopal, y, lleno de méritos, entregó su alma a Dios en el monasterio. (s. VI)
San Pausilipo y san Teodoro mártires en el tiempo del emperador Adriano (s. II)
Santa Potenciana virgen, en Villanueva de la Reina (Andalucía)




























