Santoral del 16 de junio. Juan Francisco, Aureliano, Áureo, Justina, Benón, Ferreol, Ferrucio, Julita, Lutgarda, Quirico, Similiano y Ticón.

    16 de junio. Mes del Sagrado Corazón de Jesús. Martes de la XI Semana del Tiempo Ordinario.

    Felicidades a los que se llaman Juan Francisco, Aureliano, Áureo, Justina, Benón, Ferreol, Ferrucio, Julita, Lutgarda, Quirico, Similiano y Ticón.


    Salmo

    Misericordia, Señor: hemos pecado


    Evangelio de hoy

    Lectura del santo evangelio según san Mateo (5,43-48):

    En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Habéis oído que se dijo: «Amarás a tu prójimo» y aborrecerás a tu enemigo. Yo, en cambio, os digo: Amad a vuestros enemigos, y rezad por los que os persiguen. Así seréis hijos de vuestro Padre que está en el cielo, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos. Porque, si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y si saludáis sólo a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los gentiles? Por tanto, sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto.»

    Palabra del Señor


    San Juan Francisco Regis. En el pueblo La Louvesc, cerca de Anency, en Francia, san Juan Francisco Regis, presbítero de la Compañía de Jesús, el cual, peregrinando por los montes y aldeas, procuró sin descanso la renovación de la fe católica en las almas de los habitantes por la predicación y la celebración del sacramento de la penitencia. (s. XVII).

    San Aureliano obispo de Arlés, el cual, nombrado vicario en la Galia por el papa Vigilio, fundó en su ciudad dos monasterios, uno masculino y otro femenino, a los que dio una Regla propia. (s. VI).

    San Áureo obispo de Maguncia, Justina, su hermana y compañeros mártires, que, mientras celebraban la Eucaristía, fueron asesinados por paganos hunos (s. V).

    San Benón, obispo, que, por defender la unidad de la Iglesia y mantenerse fiel al Romano Pontífice, fue depuesto y desterrado (s. XII).

    San Ferreol y san Ferrucio de Besançon, mártires (s. IV).

    Santa Julita y san Quirico, mártires en Asia Menor.

    Santa Lutgarda, virgen, insigne por su devoción al Sagrado Corazón del Señor. (s. XIII).

    San Similiano de Nantes, obispo, a quien san Gregorio de Tours considera como un gran confesor (s. IV).

    San Ticón, obispo, en tiempo del emperador Teodosio el Joven (s. V).