17 de agosto. Mes dedicado a la devoción al Inmaculado de María. XX Domingo del Tiempo Ordinario. Hoy hay que ir a Misa.
Felicidades a los que se llaman Eusebio, Clara, Elías, Ierón, Juana, Mamas, Mamante, Mameto y Mirón.
Salmo
Señor, date prisa en socorrerme.
Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Lucas (12,49-53):
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«He venido a prender fuego a la tierra, ¡y cuánto deseo que ya esté ardiendo! Con un bautismo tengo que ser bautizado, ¡y qué angustia sufro hasta que se cumpla!
¿Pensáis que he venido a traer paz a la tierra? No, sino división. Desde ahora estarán divididos cinco en una casa: tres contra dos y dos contra tres; estarán divididos el padre contra el hijo y el hijo contra el padre, la madre contra la hija y la hija contra la madre, la suegra contra su nuera y la nuera contra la suegra».
Palabra del Señor
San Eusebio papa. En Sicilia, muerte de san Eusebio, papa, valeroso testigo de Cristo, que fue deportado por el emperador Majencio a esa isla, donde dejó la patria terrena para merecer la patria celestial. Trasladado su cuerpo a Roma, fue enterrado en el cementerio de Calixto. (s. IV).
Santa Clara de la Cruz, virgen de la Orden de los Eremitas de San Agustín, abadesa que estuvo al frente del monasterio de la Santa Cruz con un amor ardiente a la pasión de Cristo. (s. XIV).
San Elías el Joven, que fue monje según las reglas de los Padres Orientales y, después de haber sufrido mucho por parte de los sarracenos a causa de la fe, con una fortaleza de ánimo invencible llevó una vida rigurosa de oración y austeridad, tanto en Calabria como en Sicilia. (s. X).
San Ierón de Frisia, presbítero y mártir, del que se refiere que recibió la muerte a manos de los paganos normandos. (s. IX).
Santa Juana Delanoue, virgen, que, apoyada totalmente en la ayuda de la divina Providencia, acogió primeramente en su casa a huérfanas, ancianas y mujeres enfermas y de mala vida. Posteriormente, puso con sus compañeras los cimientos del Instituto de Hermanas de Santa Ana de la Divina Providencia. (s. XVIII).
San Mamas, Mamante o Mameto de Cesárea, mártir, que, siendo pastor de condición muy humilde, vivió solitario en los bosques con la máxima frugalidad y, proclamando su fe en Cristo, consumó el martirio durante el imperio de Aureliano (s. III).
San Mirón de Cizico, presbítero y mártir, que, según una tradición, durante el imperio de Decio y bajo el prefecto Antípatro, fue decapitado tras sufrir muchos tormentos (s. III).




























