18 de junio. Mes del Sagrado Corazón de Jesús. Miércoles de la XI Semana del Tiempo Ordinario
Felicidades a los que se llaman Marcos, Marcelino o Marceliano, Calógero, Ciríaco, Gregorio, Isabel, Leoncio y Paula.
Salmo
Dichoso quien teme al Señor
Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Mateo (6,1-6.16-18):
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Cuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de lo contrario, no tendréis recompensa de vuestro Padre celestial. Por tanto, cuando hagas limosna, no vayas tocando la trompeta por delante, como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles, con el fin de ser honrados por los hombres; os aseguro que ya han recibido su paga. Tú, en cambio, cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha; así tu limosna quedará en secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te lo pagará. Cuando recéis, no seáis como los hipócritas, a quienes les gusta rezar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que los vea la gente. Os aseguro que ya han recibido su paga. Tú, cuando vayas a rezar, entra en tu aposento, cierra la puerta y reza a tu Padre, que está en lo escondido, y tu Padre, que ve en lo escondido, te lo pagará. Cuando ayunéis, no andéis cabizbajos, como los hipócritas que desfiguran su cara para hacer ver a la gente que ayunan. Os aseguro que ya han recibido su paga. Tú, en cambio, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara, para que tu ayuno lo note, no la gente, sino tu Padre, que está en lo escondido; y tu Padre, que ve en lo escondido, te recompensará.»
Palabra del Señor
Santos Marcos y Marcelino o Marceliano de Roma, gemelos, mártires en la persecución bajo el emperador Diocleciano, a los que hermanó el sufrimiento (s. III/IV).
San Amando de Burdeos obispo, que instruyó en la doctrina de la verdad y bautizó a san Paulino de Nola, que, a su vez, alaba al obispo (s. V).
San Calógero Anacoreta (s. V)
San Ciríaco y santa Paula mártires (s. IV)
San Gregorio Barbarigo obispo, que instituyó un seminario para clérigos, enseñó el catecismo a los niños en su propia lengua, mantuvo coloquios con el clero y abrió escuelas, mostrándose liberal con todos y exigente consigo mismo. (s. XVII).
Santa Isabel de Schönau abadesa, célebre por su observancia de la vida monástica. (s. XII)
San Leoncio de Trípoli, soldado, que por los atroces tormentos sufridos en la cárcel llegó a la corona del martirio (s. IV).





























