Santoral del 2 de agosto. Ángeles, Betarios, Centollas, Esteban, Eusebio, Máximo, Pedro, Rutilio, y Sereno.

    2 de agosto. Mes dedicado a las devociones del Inmaculado Corazón de María. Hoy es Ntra. Sra. de los Ángeles en Pedro Muñoz. SXVIII Domingo del Tiempo Ordinario, hoy hay que ir a misa.

    Felicidades a los que se llaman Ángeles, Betarios, Centollas, Esteban, Eusebio, Máximo, Pedro, Rutilio, y Sereno.


    Salmo

    Abres tú la mano, Señor, y nos sacias de favores


    Evangelio de hoy

    Lectura del santo evangelio según san Mateo (14,13-21):

    En aquel tiempo, al enterarse Jesús de la muerte de Juan, el Bautista, se marchó de allí en barca, a un sitio tranquilo y apartado. Al saberlo la gente, lo siguió por tierra desde los pueblos. Al desembarcar, vio Jesús el gentío, le dio lástima y curó a los enfermos. Como se hizo tarde, se acercaron los discípulos a decirle: «Estamos en despoblado y es muy tarde, despide a la multitud para que vayan a las aldeas y se compren de comer.»
    Jesús les replicó: «No hace falta que vayan, dadles vosotros de comer.»
    Ellos le replicaron: «Si aquí no tenemos más que cinco panes y dos peces.»
    Les dijo: «Traédmelos.»
    Mandó a la gente que se recostara en la hierba y, tomando los cinco panes y los dos peces, alzó la mirada al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y se los dio a los discípulos; los discípulos se los dieron a la gente. Comieron todos hasta quedar satisfechos y recogieron doce cestos llenos de sobras. Comieron unos cinco mil hombres, sin contar mujeres y niños.

    Palabra del Señor


    Nuestra Señora de los Ángeles. La Virgen María es la Madre de Jesucristo. Por esta razón, ha sido venerada siempre como la criatura más excelsa, por encima de todos los Santos y de los Ángeles. Por ser Madre de Dios es justamente Reina y Señora de los Ángeles.

    San Betario obispo de Carnuto (Chartres) (s. VII).

    Santa Centolla mártir (en Burgos)

    San Esteban I papa, que prohibió rebautizar a los herejes que buscaban la plena comunión con la Iglesia, para que no quedase oscurecida la unión bautismal de los cristianos con Cristo, que debe realizarse una sola vez. (s. III).

    San Eusebio de Vercelli, que consolidó la Iglesia en toda la región subalpina y que, por defender la fe del Concilio de Nicea, fue desterrado por el emperador Constancio a Escitópolis y, posteriormente, a Capadocia y a la Tebaida. Vuelto a su sede después de ocho años, trabajó con empeño y valentía para restablecer la fe contra los arrianos. (s. IV).

    San Máximo de Padua, obispo, considerado sucesor de san Prosdócimo (s. III/IV).

    San Pedro obispo de Osma Fue primeramente monje, después archidiácono de la Iglesia de Toledo y, finalmente, elevado a la sede de Osma, recientemente liberada del dominio mahometano, la cual organizó con pastoral celo. (s. XII).

    San Rutilio mártir. Durante mucho tiempo escapó de la persecución, huyendo de un lugar a otro y, a veces, salvándose del peligro por dinero, pero, arrestado finalmente de improviso y presentado al presidente, fue torturado con grandes suplicios y arrojado por fin al fuego, recibiendo la corona de un glorioso martirio (s. III).

    San Sereno de Marsella, obispo. Cuando el papa san Gregorio I Magno envió a san Agustín y sus compañeros a evangelizar Inglaterra, les dio hospitalidad, y mientras se dirigía a Roma, descansó piadosamente en el Señor en Biandrate, cerca de Vercelli. (s. VII).