2 de septiembre. Mes dedicado a la Biblia. Miércoles de la XXII Semana del Tiempo Ordinario.
Felicidades a los que se llaman Agrícola, Antonino, Elpidio, Habib, Nonoso, Próspero, Siagrio y Zenón.
Salmo
Dichoso el pueblo que el Señor se escogió como heredad
Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Lucas (4,38-44):
En aquel tiempo, al salir Jesús de la sinagoga, entró en casa de Simón. La suegra de Simón estaba con fiebre muy alta y le pidieron que hiciera algo por ella. Él, de pie a su lado, increpó a la fiebre, y se le pasó; ella, levantándose en seguida, se puso a servirles. Al ponerse el sol, los que tenían enfermos con el mal que fuera se los llevaban; y él, poniendo las manos sobre cada uno, los iba curando.
De muchos de ellos salían también demonios, que gritaban: «Tú eres el Hijo de Dios.» Los increpaba y no les dejaba hablar, porque sabían que él era el Mesías.
Al hacerse de día, salió a un lugar solitario. La gente lo andaba buscando; dieron con él e intentaban retenerlo para que no se les fuese.
Pero él les dijo: «También a los otros pueblos tengo que anunciarles el reino de Dios, para eso me han enviado.»
Y predicaba en las sinagogas de Judea.
Palabra del Señor
San Agrícola de Aviñón, obispo, que después de llevar vida monástica en la isla de Lérins, sucedió en el episcopado a su padre, san Magno, de quien había sido auxiliar (s. VII).
San Antonino de Apamea, mártir de la fe, de quien se dice que, siendo lapicida, los paganos le mataron por destruir ídolos gentiles cuando tenía veinte años de edad (s. IV).
San Elpidio del Piceno, cuyo nombre adoptó el pueblo que conserva su venerado cuerpo (s. XI).
San Habib de Edesa, diácono y mártir, que, en tiempo del emperador Licinio, fue condenado a ser arrojado al fuego por orden del prefecto Lisanias. (s. IV).
San Nonoso abad (s. VI).
San Próspero de Tarragona, obispo (s. IV/V).
San Siagrio de Autun, obispo, cuya ciencia y celo brillaron en los concilios donde intervino (s. VI).
San Zenón de Nicomedia, mártir (s. III).




