21 de mayo, mes de la Virgen María. Jueves de la VII Semana de Pascua.
Felicidades a los que se llaman Cristóbal, Eugenio, Hemming, Hospicio, Mancio, Paterno, Polieucto, Teobaldo y Timoteo.
Salmo
Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti
Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Juan (17,20-26):
En aquel tiempo, Jesús, levantando los ojos al cielo, oró, diciendo: «Padre santo, no sólo por ellos ruego, sino también por los que crean en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno, como tú, Padre, en mí, y yo en ti, que ellos también lo sean en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado. También les di a ellos la gloria que me diste, para que sean uno, como nosotros somos uno; yo en ellos, y tú en mí, para que sean completamente uno, de modo que el mundo sepa que tú me has enviado y los has amado como me has amado a mí. Padre, éste es mi deseo: que los que me confiaste estén conmigo donde yo estoy y contemplen mi gloria, la que me diste, porque me amabas, antes de la fundación del mundo. Padre justo, si el mundo no te ha conocido, yo te he conocido, y éstos han conocido que tú me enviaste. Les he dado a conocer y les daré a conocer tu nombre, para que el amor que me tenías esté con ellos, como también yo estoy con ellos.»
Palabra del Señor
San Cristóbal Magallanes y compañeros mártires en la revolución cristera mexicana que fueron perseguidos en diversas regiones de México por odio al nombre cristiano y a la Iglesia Católica, y confesaron a Cristo Rey, alcanzando la corona del martirio. Sus nombres son los siguientes: Román Adame, Rodrigo Aguilar, Julio Álvarez, Luis Batis Sáinz, Agustín Caloca, Mateo Correa, Atilano Cruz, Miguel de la Mora, Pedro Esqueda Ramírez, Margarito Flores, José Isabel Flores, David Galván, Pedro Maldonado, Jesús Méndez, Justino Orona, Sabas Reyes, José María Robles, Toribio Romo, Jenaro Sánchez Delgadillo, Tranquilino Ubiarco y David Uribe, presbíteros; y Manuel Morales, Salvador Lara Puente y David Roldán Lara, laicos. (s. XX).
San Eugenio de Mazenod obispo, quien fundó los Misioneros Oblatos de María Inmaculada para evangelizar a los pobres, y durante unos veinticinco años ilustró a la Iglesia con sus virtudes, su labor, sus sermones y sus escritos. (s. XIX).
San Hemming obispo, quien, inflamado por el celo pastoral, instauró la disciplina en esta Iglesia mediante las ordenaciones sinodales, favoreció los estudios de los clérigos, embelleció el culto divino y promovió la paz entre los pueblos. (s. XIV).
San Hospicio de Niza recluso, varón de admirable abstinencia, que predijo la llegada de los longobardos (s. VI).
San Mancio mártir de Évora (s. VI).
San Paterno de Dariorige obispo, de quien se cuenta que en este día fue ordenado obispo en el concilio provincial reunido por san Perpetuo de Tours en esta misma sede (s. V).
San Polieucto mártir.
San Teobaldo de Vienne obispo, quien ilustró con su magisterio aquella sede durante cuarenta y cuatro años, destacando por la caridad y la piedad. (s. XI).
San Timoteo de Mauritania diácono y mártir.




























