Santoral del 30 de julio. Pedro, Abdón, Godeleva, José, Julita, Leopoldo, María de Jesús, Senén y Urso.

    30 de julio. Mes de la Preciosísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo. Miércoles de la XVII Semana del Tiempo Ordinario.

    Felicidades a los que se llaman Pedro, Abdón, Godeleva, José, Julita, Leopoldo, María de Jesús, Senén y Urso.


    Salmo

    Santo eres, Señor, Dios nuestro


    Evangelio de hoy

    Lectura del santo evangelio según san Mateo (13,44-46):

    En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: «El reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en el campo: el que lo encuentra lo vuelve a esconder y, lleno de alegría, va a vender todo lo que tiene y compra el campo. El reino de los cielos se parece también a un comerciante en perlas finas que, al encontrar una de gran valor, se va a vender todo lo que tiene y la compra.»

    Palabra del Señor


    San Pedro, “Crisólogo” de sobrenombre, obispo de Ravena y doctor de la Iglesia, que, habiendo recibido el nombre del santo apóstol, desempeñó su oficio tan perfectamente que consiguió capturar a multitudes en la red de su celestial doctrina, saciándolas con la dulzura de su palabra. Su tránsito tuvo lugar el día treinta y uno de este mes en Imola, en la región de la Emilia Romagna (s. V).

    San Abdón y Senén de Roma, mártires. (s. III)

    Santa Godeleva de Ghistelles, mártir, la cual, casada con el señor del lugar, tuvo que sufrir mucho por parte de su esposo y también de la madre de éste, siendo finalmente estrangulada por dos criados (s. XI).

    San José Yuan Gengyin, mártir, comerciante en el mercado del pueblo, que en la persecución llevada a cabo por los seguidores del movimiento Yihetuan fue asesinado por ser cristiano. (s. XX).

    Santa Julita de Cesarea, mártir, que, por negarse constantemente a ofrecer incienso a los ídolos como se lo mandaba el juez, fue arrojada al fuego (s. IV).

    San Leopoldo de Castelnuovo, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos, que ardió de celo por la unidad de los cristianos y gastó toda su vida trabajando para la reconciliación de los mismos. (s. XX).

    Santa María de Jesús Sacramentado Venegas de la Torre, virgen, que pasó cincuenta y cuatro años curando enfermos pobres en una pequeña enfermería, en la que fundó la Congregación de las Hijas del Sagrado Corazón de Jesús. (s. XX).

    San Urso de Auxerre, obispo (s. VI).