30 de mayo, mes de la Virgen María. Viernes de la VI Semana de Pascua.
Felicidades a los que se llaman Fernando, Juana, Anastasio, Dinfna, Emmelia, Gabino, Huberto, Lucas, Matías, Palatino, Sico y José.
Salmo
Dios es el rey del mundo
Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Juan (16,20-23a):
EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«En verdad, en verdad os digo: vosotros lloraréis y os lamentaréis, mientras el mundo estará alegre; vosotros estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en alegría.
La mujer, cuando va a dar a luz, siente tristeza, porque ha llegado su hora; pero, en cuanto da a luz al niño, ni se acuerda del apuro, por la alegría de que al mundo le ha nacido un hombre.
También vosotros ahora sentís tristeza; pero volveré a veros, y se alegrará vuestro corazón, y nadie os quitará vuestra alegría. Ese día no me preguntaréis nada».
Palabra del Señor
San Fernando III rey de Castilla y León, que fue prudente en el gobierno del reino, protector de las artes y las ciencias, y diligente en propagar la fe. Conquistó Córdoba y Sevilla para los cristianos. (s. XIII).
Santa Juana de Arco virgen, que, conocida como la doncella de Orleans, luchó firmemente por su patria, pero al final fue entregada al poder de los enemigos, condenada en un juicio injusto y quemada en la hoguera. (s. XV).
San Anastasio de Pavía obispo, el cual, habiendo abandonado la herejía arriana, profesó firmemente la fe católica (s. VII).
Santa Dinfna virgen y mártir (s. VII/IX).
Santa Emmelia
San Gabino de Porto Torres mártir (s. IV).
San Huberto de Tongres obispo de Tongres y Maastricht, discípulo y sucesor de san Lamberto, que dedicó todas sus fuerzas en difundir el Evangelio por Brabante y las Ardenas, y allí combatió las costumbres paganas. (s. VIII).
San Lucas Kirby presbítero y mártir, que en la persecución durante el reinado de Isabel I fue colgado en la triple horca de Tyburn después de muchos tormentos. Con él padecieron el suplicio en el mismo patíbulo los beatos presbíteros y mártires Guillermo Filby y Lorenzo Johnson, así como Tomás Cottam, de la Compañía de Jesús. (s. XVI).
San Matías Kalemba en Uganda de sobrenombre Mulumba o el Fuerte, mártir, que habiendo abandonando el culto mahometano, después de su bautismo en Cristo renunció al oficio de juez y propagó la fe cristiana con empeño, por lo cual padeció torturas en tiempo del rey Mwanga y, privado de todo consuelo, entregó finalmente su espíritu a Dios. (s. XIX).
San Palatino mártir
San Sico mártir
San José Marello obispo de Acqui, en el Piamonte, que fundó la Congregación de los Oblatos de San José, dedicada a la formación moral y cristiana de los jóvenes. (s. XIX).





























