4 de septiembre. Mes de la Biblia. Viernes de la XXII Semana del Tiempo Ordinario.
Felicidades a los que se llaman Moisés, Bonifacio, Caletrico, Fredaldo, Ida, Irmgarda, Marcelo y Rosalía.
Salmo
El Señor es quien salva a los justos.
Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Lucas (5,33-39):
En aquel tiempo, dijeron a Jesús los fariseos y los escribas: «Los discípulos de Juan ayunan a menudo y oran, y los de los fariseos también; en cambio, los tuyos, a comer y a beber.»
Jesús les contestó: «¿Queréis que ayunen los amigos del novio mientras el novio está con ellos? Llegará el día en que se lo lleven, y entonces ayunarán.»
Y añadió esta parábola: «Nadie recorta una pieza de un manto nuevo para ponérsela a un manto viejo; porque se estropea el nuevo, y la pieza no le pega al viejo. Nadie echa vino nuevo en odres viejos; porque el vino nuevo revienta los odres, se derrama, y los odres se estropean. A vino nuevo, odres nuevos. Nadie que cate vino añejo quiere del nuevo, pues dirá: «Está bueno el añejo.»»
Palabra del Señor
San Moisés profeta, a quien Dios eligió para liberar al pueblo oprimido en Egipto y conducirlo a la tierra de promisión. También se le reveló en el monte Sinaí, diciéndole: «Yo soy, yo soy», y le propuso la ley para regir la vida del pueblo elegido. Murió lleno de días en el monte Nebo, en tierra de Moab, a las puertas de la tierra de promisión.
San Bonifacio I papa, que trabajó para solucionar muchas controversias sobre disciplina eclesiástica. (s. V).
San Caletrico obispo de Chartres (s. VI).
San Fredaldo de Mende, obispo y mártir (s. IX).
Santa Ida de Herzfeld, viuda del duque Ecberto, insigne por su asidua oración y caridad para con los pobres. (s. IX).
Santa Irmgarda de Süchteln, condesa de Süchteln, que utilizó sus bienes en la construcción de iglesias (s. XI).
San Marcelo de Chalons-sur-Saone, mártir (s. III-IV).
Santa Rosalía de Palermo, virgen, de quien se dice que practicó la vida solitaria en el monte Pellegrino (s. XII).




