4 de septiembre. Mes de la Biblia. Jueves de la XXII Semana del Tiempo Ordinario.
Felicidades a los que se llaman Moisés, Bonifacio, Caletrico, Fredaldo, Ida, Irmgarda, Marcelo y Rosalía.
Salmo
El Señor da a conocer su victoria.
Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Lucas (5,1-11):
En aquel tiempo, la gente se agolpaba alrededor de Jesús para oír la palabra de Dios, estando él a orillas del lago de Genesaret. Vio dos barcas que estaban junto a la orilla; los pescadores habían desembarcado y estaban lavando las redes. Subió a una de las barcas, la de Simón, y le pidió que la apartara un poco de tierra. Desde la barca, sentado, enseñaba a la gente.
Cuando acabó de hablar, dijo a Simón: «Rema mar adentro, y echad las redes para pescar.»
Simón contestó: «Maestro, nos hemos pasado la noche bregando y no hemos cogido nada; pero, por tu palabra, echaré las redes.»
Y, puestos a la obra, hicieron una redada de peces tan grande que reventaba la red. Hicieron señas a los socios de la otra barca para que vinieran a echarles una mano. Se acercaron ellos y llenaron las dos barcas, que casi se hundían.
Al ver esto, Simón Pedro se arrojó a los pies de Jesús diciendo: «Apártate de mí, Señor, que soy un pecador.»
Y es que el asombro se había apoderado de él y de los que estaban con él, al ver la redada de peces que habían cogido; y lo mismo les pasaba a Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón.
Jesús dijo a Simón: «No temas; desde ahora serás pescador de hombres.»
Ellos sacaron las barcas a tierra y, dejándolo todo, lo siguieron.
Palabra del Señor
San Moisés profeta, a quien Dios eligió para liberar al pueblo oprimido en Egipto y conducirlo a la tierra de promisión. También se le reveló en el monte Sinaí, diciéndole: «Yo soy, yo soy», y le propuso la ley para regir la vida del pueblo elegido. Murió lleno de días en el monte Nebo, en tierra de Moab, a las puertas de la tierra de promisión.
San Bonifacio I papa, que trabajó para solucionar muchas controversias sobre disciplina eclesiástica. (s. V).
San Caletrico obispo de Chartres (s. VI).
San Fredaldo de Mende, obispo y mártir (s. IX).
Santa Ida de Herzfeld, viuda del duque Ecberto, insigne por su asidua oración y caridad para con los pobres. (s. IX).
Santa Irmgarda de Süchteln, condesa de Süchteln, que utilizó sus bienes en la construcción de iglesias (s. XI).
San Marcelo de Chalons-sur-Saone, mártir (s. III-IV).
Santa Rosalía de Palermo, virgen, de quien se dice que practicó la vida solitaria en el monte Pellegrino (s. XII).




