6 de julio. Mes de la Preciosísima Sangre de Cristo. Lunes de la XIV Semana del Tiempo Ordinario.
Felicidades a los que se llaman María, Ciriaca, Dominica, Goar, Justo, Monena, Paladio, Pedro, Rómulo y Sísoes.
Salmo
El Señor es clemente y misericordioso
Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Mateo (9,18-26):
En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba, se acercó un personaje que se arrodilló ante él y le dijo: «Mi hija acaba de morir. Pero ven tú, ponle la mano en la cabeza, y vivirá.»
Jesús lo siguió con sus discípulos. Entretanto, una mujer que sufría flujos de sangre desde hacía doce años se le acercó por detrás y le tocó el borde del manto, pensando que con sólo tocarle el manto se curaría.
Jesús se volvió y, al verla, le dijo: «¡Ánimo, hija! Tu fe te ha curado.» Y en aquel momento quedó curada la mujer.
Jesús llegó a casa del personaje y, al ver a los flautistas y el alboroto de la gente, dijo: «¡Fuera! La niña no está muerta, está dormida.»
Se reían de él. Cuando echaron a la gente, entró él, cogió a la niña de la mano, y ella se puso en pie. La noticia se divulgó por toda aquella comarca.
Palabra del Señor
Santa María Goretti, virgen y mártir, que en una época infantil dura, donde se vio en la necesidad de ayudar a su madre en las labores de la casa, distinguiéndose ya por su piedad, cuando no contaba más que doce años murió en defensa de su castidad a causa de las heridas que le produjo con un punzón un joven que intentaba violarla cuando estaba sola en su casa, cercana a la localidad de Nettuno, en el Lacio, de Italia. (s. XX) Lo que se conoce menos es que el joven que intentó violarla y la mató se arrepintió y asistió a la canonización de esta santa.
Santa Ciriaca de Nicomedia, virgen, mártir en tiempo del emperador Diocleciano, que es venerada en la ciudad de Tropea, en Calabria (s. IV).
Santa Dominica de Tropea, virgen y mártir, Tropea (Italia), (s. IV).
San Goar, presbítero, quien, oriundo de Aquitania, con la aprobación del obispo de Tréveris construyó un hospital y un oratorio, para recibir a los peregrinos y procurar la salvación de sus almas (s. VI).
San Justo de Condat, monje (s. VI).
Santa Monena, abadesa del monasterio de Killeevy, que ella misma había fundado. (s. VI).
San Paladio de Escocia, obispo, el cual, enviado desde la ciudad de Roma a Irlanda, murió en ese país cuando san Germán de Auxerre luchaba en Inglaterra contra la herejía de Pelagio. (s. V).
San Pedro Wang Zuolong, mártir en China, que en la persecución llevada a cabo por los seguidores del movimiento Yihetuan, fue ahorcado por negarse a dar culto a los ídolos y a abjurar de la fe cristiana. (s. XX).
San Rómulo de Fiésole, diácono, a quien esta ciudad celebra como su primer mártir.
San Sísoes de Egipto, de sobrenombre “Magno”, ermitaño, muy célebre por la perfección con que practicó la vida monástica (s. V).




