Sequillos y tortillas fritas, los dulces de San Antón

    El cañamón es un alimento extraordinariamente beneficioso pues contiene todos los aminoácidos y ácidos grasos esenciales necesarios para dar vitalidad

    Cada fiesta tiene asociado su dulce.  Días antes de la festividad de San Antón las panaderías locales elaboran tortas de cañamones (también llamadas sequillos) y tortillas fritas. Estos dulces son el perfecto colofón en la cena familiar y de amigos frente a la luminaria.

    Las tortillas fritas se elaboran con huevos, harina, aceite, y gaseosa. La masa elaborada con estos ingredientes se debe estirar muy bien y, tras freírla, se espolvorea con azúcar.

    La torta de cañamones se elabora con harina, sal, aceite de oliva o manteca, azúcar, y cañamones. Algunos le añaden anís dándole un peculiar sabor anisado.

    La masa - a la que se le añade el azúcar y los cañamones muy bien lavados - hay que estirarla mucho y hornear a unos 200 grados unos 10 minutos.

    Los cañamones también se consumen tostados, los llamados tostones. Se venden en herboristerías y tiendas de animales, pues son alimento para pájaros, aunque son aptos para el consumo humano. Los tostones hay que lavarlos muy bien, se escurren, y se tuestan en una sartén con un poco de sal.

    La simiente de cáñamo o cañamón es una variedad de la familia de la marihuana, pero sin efectos psicoactivos, aunque para cultivarlo es necesaria una autorización debido a la semejanza entre ambas plantas.

    El cañamón (tradicionalmente se cultivaba por la calidad de sus fibras vegetales en la producción de cuerdas e hilados) es extraordinariamente beneficioso para la salud, ya que contiene todos los aminoácidos y ácidos grasos esenciales necesarios para un cuerpo lleno de vitalidad. /