Se vive en España una nueva “conciencia de crisis”? No se trataría de algo nuevo en nuestra Historia. Tenemos amplio conocimiento de ello en lo sucedido tras el “98” decimonónico. Aquello fue un golpe psicológico sentido como un “desastre”. Se perdieron las últimas colonias, con lo que se quebró el “proyecto de España”; aquél que había comenzado con la Reconquista y culminó con el Descubrimiento y Conquista de la América ahora perdida.
Fue necesario planificar un nuevo proyecto para edificar una nueva identidad; ahora no transatlántica sino europeizadora. Y una vez más el análisis sobre la singularidad española y las causas de sus males. Conocer esa España suponía descubrir dónde se encontraban las claves del fracaso histórico que se estaba padeciendo.
Encargada de ello fue la llamada “generación del 98”. Hombres que sentían y pensaban profundamente España. En muchos de sus escritos transmiten un amor al país extraordinario y un gran interés por su salvación.
Ahora amenaza otra crisis nacional, quizás peor que la del “98” y todos sus antecedentes (Revolución Cantonal de la I República, Guerras Carlistas y liberales, Invasión Francesa de 1808, Guerra de Sucesión y Crisis de 1640). En todas aquellas crisis no se ponía en duda la existencia de España, sino cómo organizarla. Así pues, los intelectuales del “98” nunca renegaron a encontrar el “alma” o “carácter español”. La Historia era fundamental. Analizándola llegó Antonio Cánovas del Castillo a considerar que “no había existido una unidad real de España con los Reyes Católicos, ni después. España era un país desunido por el provincianismo; no un auténtico país unificado”.
Benito Cantero Ruiz. Catedrático de Geografía e Historia y Doctor en Antropología




























