Al final no pudo ser, el milagro no tuvo lugar a pesar de que en el primer y tercer set las socuellaminas se ahogaron en la orilla con marcadores muy igualados.
El choque comenzó con un nivel de intensidad máximo. La plantilla del CV Kiele Socuéllamos saltó a la pista dispuesta a vaciarse, protagonizando defensas heroicas y levantando balones imposibles frente al OCISA. Durante los primeros minutos reinó la paridad en el marcador, sin que ningún conjunto lograra rentas significativas. Esta dinámica se rompió gracias a una estelar Aaynde Torkwase, cuya actuación impulsó a las locales con un parcial de cinco puntos para las de Diego Toala.
El intercambio de golpes continuó y, gracias a las aportaciones de Carolina Watkinson, el cuadro socuellamino acarició la victoria en la primera manga con un favorable 23-17. Sin embargo, en un giro dramático, el equipo riojano apretó el acelerador. A pesar de la resistencia manchega, las visitantes lograron una remontada espectacular para llevarse el parcial inicial por un ajustado 23-25.
Dejar escapar una renta de seis puntos al borde de cerrar el set supuso un duro golpe anímico para la escuadra socuellamina, que comenzó la segunda manga notablemente desconcentrada. Los ataques locales no encontraban fisuras en el infranqueable muro defensivo riojano. Con un contundente 10-19 en contra, Diego Toala agotó sus tiempos muertos en un intento desesperado por despertar a sus jugadoras. La charla táctica hizo efecto y logró su propósito a medias: el equipo reaccionó y consiguió maquillar el tanteo hasta el 18-25 definitivo, aunque la situación general se tornaba muy crítica para la salvación.
Quizá el hecho de verse ya descendidas hizo que la presión bajara y se desbloquearan las del Kiele decidiendo soltarse la melena y arriesgar en el tercer asalto. Se percibió un claro cambio de actitud sobre el parqué, con celebraciones más efusivas y una constante búsqueda del aliento de la grada, que respondió con creces con los tambores de la peña y de Carrizo. Este impulso inicial se tradujo en un prometedor 6-3 a favor, pero la escuadra visitante neutralizó la escapada rápidamente para establecer el empate a nueve. El resto del set fue una batalla de poder a poder que, lamentablemente para las de Socuéllamos, volvió a caer del lado visitante por 23-25, consumando así la derrota y el descenso matemático.
Tanto la plantilla como la afición demostraron una entrega encomiable hasta el último suspiro del encuentro. Con este resultado, el CV Kiele Socuéllamos se despide de la Superliga tras siete brillantes campañas en la élite y confirma, a nivel deportivo, su participación en la Superliga 2 para el próximo curso. Resulta paradójico observar como, en el año de mayor presupuesto, se ha descendido.
No obstante, el destino final del club podría no decidirse en la pista. El presidente de la entidad Kico Santos, ha confirmado la existencia de fuertes rumores sobre la posible renuncia del Sant Cugat a su plaza en la máxima categoría. Ante esta vía de salvación administrativa, el máximo mandatario del club ha dejado clara la hoja de ruta asegurando que "van a luchar hasta el último segundo" para mantener al equipo en la élite del voleibol nacional.































