La vereda situada junto al paraje de Titos, en dirección a Las Pedroñeras, acogió la fase final del Concurso de Arada con motivo de las fiestas de San Isidro. Para el correcto desarrollo de la prueba, el terreno había sido acondicionado previamente mediante trabajos de motoniveladora, permitiendo así que los participantes pudieran competir en igualdad de condiciones.
Cinco tractoristas demostraron su destreza y precisión en un concurso que premia la habilidad para realizar el surco más recto posible. Para ello, la organización coloca unas señales conocidas como «mingos», encargadas de marcar el inicio y el final del recorrido que deben completar los participantes.
La competición presenta una dificultad añadida, ya que no está permitido utilizar ningún tipo de tecnología de apoyo. La pericia, la experiencia y el buen ojo de cada conductor son las únicas herramientas válidas para intentar conseguir el mejor resultado sobre el terreno.
El ambiente durante la prueba volvió a reflejar el arraigo que mantiene esta tradición agrícola dentro de las celebraciones de San Isidro, despertando el interés de vecinos y aficionados al campo que siguieron atentamente la evolución del concurso.
Los nombres de los ganadores se darán a conocer el próximo domingo durante la ceremonia de entrega de premios, que tendrá lugar en el escenario instalado frente a la ermita.













































