Hace 25 años, cuando la fiesta de la Virgen de Loreto y de la Vendimia aún no se llamaba Manchavino, ya contábamos con una exhibición aérea del Ejército del Aire (sin el Espacio). En el año 2000, esta se dividió en dos jornadas: el jueves 7 de septiembre tuvo lugar la exhibición de los Mirage F-1 del Ala 14, que volaron a 1.200 km/h en distintas formaciones y vuelos acrobáticos. Al día siguiente, viernes 8 de septiembre, fue el turno de los paracaidistas de la PAPEA, con nueve saltadores que aterrizaron en el ferial. Posteriormente, esta exhibición pasaría a realizarse en el Paquito Giménez.
Ese mismo año, 2000, se llevó a cabo una remodelación profunda del Parque de Loreto, que quedó tal como lo conocemos hoy. La inauguración corrió a cargo del Secretario General de Empleo, Juan Pedro Chozas, en representación del Ministro de Trabajo de la época, Juan Carlos Aparicio. La remodelación tuvo un coste de 70 millones de pesetas (unos 420.000 euros) y la mano de obra se hizo mediante distintos planes de empleo de la Diputación y la Junta. Por parte del ámbito local, participaron en la obra Vicente Bustos, Santiago Lara y el arquitecto Francisco Javier Delgado.
Todo ello fue iniciativa del alcalde que gobernó en aquella época, Sebastián García, que fue el primer edil de Socuéllamos del 1995 al 2015.
































