La multinacional del sector lechero Lactalis instalará una nueva planta de biomasa en su centro de producción de Villarrobledo, antigua Forlasa. El proyecto será ejecutado por la empresa Magnon y contempla una inversión de 6,35 millones de euros, cofinanciada parcialmente a través del Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica (PERTE de descarbonización industrial) del Gobierno de España.
Con esta actuación, Lactalis pretende reducir sus emisiones de CO₂ dentro de su estrategia de descarbonización industrial. Una planta de biomasa es una instalación que utiliza materia orgánica como combustible para producir energía, ya sea electricidad, calor o ambos. Su funcionamiento se basa en la preparación de la biomasa —que se tritura, seca o compacta— para después quemarla en una caldera y generar vapor. En este caso, la fábrica quesera requiere una elevada demanda de vapor. La puesta en marcha de esta instalación implicará el transporte de un gran volumen de biomasa. En concreto, la planta de Villarrobledo dispondrá de una caldera de vapor saturado de 10 toneladas por hora a 16 bar(g), alimentada con biomasa agroforestal certificada procedente de territorios colindantes.
Esta tecnología permitirá sustituir el uso de gas natural por energía térmica renovable, con una capacidad de generación estimada de 37.000 MWh al año, reforzando así la aportación de energía verde que ya realizan las plantas fotovoltaicas operativas en el centro.
Biomasa agroforestal certificada
La biomasa utilizada en la nueva planta contará con certificación conforme a los estándares europeos de sostenibilidad, lo que garantiza su trazabilidad y un impacto neutro en emisiones. Procederá de la provincia de Albacete y de otras zonas próximas, reduciendo la huella logística y favoreciendo el aprovechamiento de recursos agroforestales locales.
El proyecto incluye además tecnologías innovadoras para la generación y la gestión eficiente de energía térmica renovable. La gestión de subproductos como cenizas y escorias se llevará a cabo bajo criterios de sostenibilidad, con opciones de valorización como fertilizante agrícola o combustible alternativo, integrando así principios de economía circular en la operación diaria.




























