El pleno celebrado anoche puede calificarse como uno de los más relevantes de la presente legislatura, ya que en él se puso de manifiesto la nueva mayoría conformada tras la salida de María José Beteta del grupo municipal Vox y su paso a la condición de concejal no adscrita.
El primer enfrentamiento llegó a propósito de la regulación del ICIO (Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras) para instalaciones fotovoltaicas, donde se produjo un breve intercambio de reproches. Tanto la portavoz del PP como el de Vox, además de la alcaldesa, defendieron que se había actuado siguiendo el criterio de los técnicos municipales con el objetivo de corregir una injusticia evidente, por la cual algunos pagaban cantidades muy reducidas en detrimento de quienes cumplían correctamente con la normativa. Por su parte, María José Beteta acusó al equipo de gobierno de promover una subida generalizada de los impuestos.
El siguiente debate se produjo con motivo de una modificación de la RPT (Relación de Puestos de Trabajo), que contemplaba la amortización de una plaza de policía inspector de obras y, simultáneamente, la creación de una nueva plaza de agente de policía. Desde el grupo municipal socialista se argumentó que la plaza de inspector de obras se creó ad hoc y que ahora, coincidiendo con la jubilación de la persona que la ocupaba, desaparecía dicho puesto. Alba López replicó subrayando la necesidad urgente de incrementar en este momento la plantilla de agentes de policía. Por su parte, José Luis Romero del Hombrebueno aludió a la extrema rigidez de la RPT, que dificulta considerablemente la gestión y adaptación de los puestos de trabajo a la realidad del municipio.
El punto central del pleno fue el debate y la votación de los presupuestos municipales, que concluyó con el rechazo del documento por la mayoría del pleno. Este fue el debate más extenso de la sesión y las posiciones de los distintos grupos municipales y de la concejala no adscrita fueron las siguientes:
Grupo Socialista
Vanessa Sáez centró su intervención en criticar el presupuesto presentado por el gobierno municipal, al que acusó de:
- Parálisis municipal y ausencia de inversiones.
- Recortes generalizados, con la excepción de partidas como la de protocolo de alcaldía.
- Un plan de empleo con una dotación presupuestaria muy reducida, cifrada en 20.000 euros.
Asimismo, defendió las enmiendas presentadas por su grupo, calificándolas de reales y urgentes, y enfocadas en empleo, mantenimiento urbano, asfaltado, parques infantiles y atención a mayores, entre otros ámbitos. También criticó la propuesta de subida de los sueldos de los tres concejales de Vox por la asunción de nuevas atribuciones procedentes de las concejalías que anteriormente gestionaba María José Beteta, argumentando que los sueldos no se pueden repartir. Defendió, además, que las asociaciones pueden recibir dinero de los convenios mediante modificaciones de crédito.
Partido Popular
Alba López defendió el presupuesto apelando a la responsabilidad en un contexto complejo y al cumplimiento estricto de las directrices de los técnicos municipales para ajustarse a la legalidad vigente. Destacó que el presupuesto se había presentado en tiempo y forma, en el mes de diciembre, algo inédito en este ayuntamiento. Acusó también al anterior gobierno socialista de haber infrafinanciado la agricultura, de la dejadez en el IES Fernando de Mena y recordó actuaciones como los 400.000 euros destinados a la fuente de la plaza, entre otros ejemplos. Solicitó el apoyo al presupuesto no para el gobierno, sino para el pueblo de Socuéllamos, instando a la oposición a presentar una moción de censura si consideraban que no debía aprobarse.
La alcaldesa sostuvo que, según el criterio del departamento de Intervención, no era posible realizar las modificaciones de crédito necesarias para los convenios con asociaciones planteados por la oposición.
Vox
José Luis Romero del Hombrebueno, como concejal de Hacienda, negó el escenario de parálisis descrito por Vanessa Sáez, acusándola de no aportar datos objetivos. Frente a ello, defendió una situación de estabilidad y normalidad económica en Socuéllamos, con una evolución razonable de cara al futuro y proyectos de implantación y expansión de empresas relevantes.
Romero explicó que el presupuesto era realista, basado únicamente en ingresos seguros y elaborado siguiendo estrictamente las orientaciones del equipo técnico. Lo definió como un presupuesto prudente, presentado en plazo, con reducción del gasto y respeto al equilibrio presupuestario. Destacó además la seguridad económica del ayuntamiento, con un bajo nivel de endeudamiento, señalando que de los 4,5 millones de euros de deuda existentes al inicio de la legislatura se han reducido 2 millones, alcanzando la menor deuda per cápita de Socuéllamos en los últimos años.
Finalmente, el portavoz de Vox calificó la negociación previa de los presupuestos como una pantomima, al considerar que el bloque formado por el PSOE y la concejala no adscrita ha impuesto una nueva mayoría que, a su juicio, no refleja el mandato expresado por los socuellaminos en las elecciones de mayo de 2023. Añadió que ambas partes están actuando como una coalición, en un contexto en el que ya no sirve como excusa el asunto del biometano.
Concejal no adscrita
María José Beteta criticó que en Socuéllamos se organicen fiestas propias de una capital de provincia y la dependencia de subvenciones procedentes de otras administraciones. Puso el acento en las deficiencias existentes en las instalaciones de la policía local. Se defendió de las acusaciones de transfuguismo afirmando que no se ha sumado al PSOE y que se considera de derechas. Planteó al gobierno que el rechazo del presupuesto no supone el apocalipsis y que pueden presentar una nueva propuesta. En relación con los convenios con asociaciones, propuso realizarlos mediante modificaciones de crédito y volvió a criticar el exceso de celebraciones festivas.
Ruegos y preguntas
En el turno de ruegos y preguntas, Pedro Arrabales acusó a Conchi Arenas de falta de flexibilidad y de imponer su criterio al rechazar el cambio de fecha del pleno.
Mateo Cubo preguntó por las subvenciones y la climatización de los colegios, criticando el gasto realizado en fuegos artificiales durante el encendido navideño.
María José Beteta denunció las molestias por ruido en la plaza, como las producidas durante el Carnaval, así como el estado de las dependencias policiales, mostrando fotografías y un informe de prevención de riesgos laborales. También acusó al gobierno municipal de no haber facilitado un documento a la UD Socuéllamos que servía de aval para poder financiarse.
Para finalizar, miembros de la Plataforma Stop Biometano formularon preguntas relacionadas con su ámbito de actuación, insistiendo en todas sus interveenciones en que su movimiento ciudadano es apolítico.
Las cuestiones planteadas fueron respondidas por Salomé Carrión y Conchi Arenas, quienes recogieron los ruegos y señalaron que son conscientes de los problemas existentes y que se está trabajando dentro de los límites reales que permite el presupuesto. En cuanto al documento solicitado por el Yugo, Conchi Arenas explicó que no podía facilitarse siguiendo las directrices del departamento de Intervención.
De este modo concluyó otro pleno maratoniano que, en esta ocasión, se prolongó hasta la medianoche, con una duración aproximada de tres horas y media. Y que proyecta un escenario de incertidumbre de cara al final de la legislatura con unas consecuencias que de momento no se pueden evaluar respecto a la financiación y a la vida social y cultural que depende del ayuntamiento de Socuéllamos.


































