16 de marzo. Mes dedicado a san José. Sábado de la 4ª semana de Cuaresma.
Felicidades a los bautizados como: Abrahám, Eusebia, Heriberto, Juan, Julián y Papas.
Salmo: Señor, Dios. mío, a ti me acojo
Lectura del santo evangelio según san Juan (7,40-53):
EN aquel tiempo, algunos de entre la gente, que habían oído los discursos de Jesús, decían:
«Este es de verdad el profeta».
Otros decían:
«Este es el Mesías».
Pero otros decían:
«¿Es que de Galilea va a venir el Mesías? ¿No dice la Escritura que el Mesías vendrá del linaje de David, y de Belén, el pueblo de David?».
Y así surgió entre la gente una discordia por su causa.
Algunos querían prenderlo, pero nadie le puso la mano encima.
Los guardias del templo acudieron a los sumos sacerdotes y fariseos, y estos les dijeron:
«¿Por qué no lo habéis traído?».
Los guardias respondieron:
«Jamás ha hablado nadie como ese hombre».
Los fariseos les replicaron:
«También vosotros os habéis dejado embaucar? ¿Hay algún jefe o fariseo que haya creído en él? Esa gente que no entiende de la ley son unos malditos».
Nicodemo, el que había ido en otro tiempo a visitarlo y que era fariseo, les dijo:
«¿Acaso nuestra ley permite juzgar a nadie sin escucharlo primero y averiguar lo que ha hecho?».
Ellos le replicaron:
«¿También tú eres galileo? Estudia y verás que de Galilea no salen profetas».
Y se volvieron cada uno a su casa.
Palabra del Señor
Santo Patriarca Abraham es el patriarca de las tres grandes religiones monoteístas, judíos, cristianos y musulmanes. Abraham no podía tener hijos pero Dios le hizo una promesa, que tendría más descendientes que estrellas hay en el cielo, Abraham confió en Dios y se vio bendecido con un hijo en su vejez. Dios probó su fidelidad pidiendole que le sacrificara a su hijo pero en el último momento no se lo permitió, sustituyendo a su hijo por un carnero. El sacrificio de Isaac es una prefiguración del sacrificio de Cristo.
San Abraham Kidunaia anacoreta, compañero de san Efrén, que pasó más de cincuenta años en el desierto cerca de Edesa. (s. IV)
Santa Eusebia abadesa de Hamay, que, tras la muerte de su padre, con su santa madre Rictrude se retiró a la vida monástica y, todavía adolescente, fue elegida abadesa después de su abuela Santa Gertrudis. (s. VII)
San Heriberto obispo de Colonia que, siendo canciller del emperador Otón III, fue elegido a la fuerza para la sede episcopal, desde donde iluminó constantemente al clero y al pueblo con el ejemplo de sus virtudes, que también recomendaba en la predicación. (s. XI)
San Juan Sordi obispo y mártir, el cual, siendo abad, fue exiliado por su fidelidad al papa, y elegido después obispo de Mantua y trasladado a la sede de Vicenza, murió en defensa de la libertad eclesiástica, asesinado por un sicario. (s. XII)
San Julián de Anazarbo mártir en Anazarbo, en Cilicia, el cual, atormentado por largo tiempo, fue metido con serpientes en un saco y precipitado al mar (s. IV)
San Papas mártir oriundo de Licaonia, que, tras muchos tormentos, afrontó el martirio por la fe de Cristo (s. IV)





























