21 de febrero. Mes dedicado a la Sagrada Familia y a las personas de vida consagrada. Miércoles de la 1ª semana de Cuaresma
Felicidades a los bautizados como: Pedro, Eustacio, Germán y Roberto, en honor a los santos de los que hablaré a continuación.
Salmo: Un corazón quebrantado y humillado, tú, Dios mío, no lo desprecias
Lectura del santo evangelio según san Lucas (11,29-32):
EN aquel tiempo, la gente se apiñaba alrededor de Jesús,
y él se puso a decirles:
«Esta generación es una generación perversa. Pide un signo, pero no se le dará más signo que el signo de Jonás. Pues como Jonás fue un signo para los habitantes de Nínive, lo mismo será el Hijo del hombre para esta generación.
La reina del Sur se levantará en el juicio contra los hombres de esta generación y hará que los condenen, porque ella vino desde los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón.
Los hombres de Nínive se alzarán en el juicio contra esta generación y harán que la condenen; porque ellos se convirtieron con la proclamación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás».
Palabra del Señor
San Pedro Damián cardenal obispo de Ostia y doctor de la Iglesia. Habiendo entrado en el eremo de Fonte Avellana, promovió denodadamente la vida religiosa y en los tiempos difíciles de la reforma de la Iglesia trabajó para que los monjes se dedicasen a la santidad de la contemplación, los clérigos a la integridad de vida y para que el pueblo mantuviese la comunión con la Sede Apostólica. Falleció el día 22 de febrero en Favencia, de la Romagna. (s. XI)
San Eustacio obispo de Antioquía, el cual, célebre por su doctrina, fue desterrado a Trajanópolis, en Tracia, en tiempo del emperador arriano Constancio, a causa de su fe católica, y allí descansó en el Señor (s. IV)
San Germán abad, que al tratar de defender con pacíficas palabras a los vecinos del monasterio de Granfeld (Suiza) del asalto de un grupo de salteadores, fue desnudado y atravesado con lanzas, junto con el monje Randoaldo (s. VII)
San Roberto Southwell presbítero de la Compañía de Jesús y mártir, que durante varios años ejerció su ministerio en la ciudad y sus alrededores y compuso escritos espirituales. Detenido por ser sacerdote durante la persecución en Inglaterra contra los católicos, por orden de la misma reina fue duramente torturado, terminando su martirio al ser colgado en Tyburn. (Aunque según la historiografía actual parece ser que la única que torturaba era la Inquisición Española, poco se habla de los innumerables mártires muertos por ser católicos en Inglaterra) (s. XVI)





























