Santoral del 22 de abril. Sotero, Acépsimas, Agapito, Aitala, Bicor, Cayo, Crisótelo, Elimenas, Epipodio, León, Leónidas, Mariahb, Miles, Oportuna, Parmenio, Senorina y Teodoro.

    22 de abril.  Miércoles de la III Semana de Pascua.

    Hoy tenemos un nutrido santoral, tanto en cantidad como en rareza de nombres. Felicitamos a los que llevan por nombre: Sotero, Acépsimas (nombre masculino), Agapito, Aitala (masculino), Bicor, Cayo, Crisótelo, Elimenas, Epipodio, León, Leónidas, Mariahb (masculino), Miles, Oportuna, Parmenio, Senorina y Teodoro.


    Salmo

    Aclamad al Señor, tierra entera


    Evangelio de hoy

    Lectura del santo evangelio según san Juan (6,35-40):

    En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: «Yo soy el pan de la vida. El que viene a mí no pasará hambre, y el que cree en mí nunca pasará sed; pero, como os he dicho, me habéis visto y no creéis. Todo lo que me da el Padre vendrá a mí, y al que venga a mí no lo echaré afuera, porque he bajado del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me ha enviado. Ésta es la voluntad del que me ha enviado: que no pierda nada de lo que me dio, sino que lo resucite en el último día. Esta es la voluntad de mi Padre: que todo el que ve al Hijo y cree en él tenga vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día.»

    Palabra del Señor.


    San Sotero papa del que san Dionisio de Corinto alaba su egregia caridad hacia los hermanos y a los extranjeros necesitados y oprimidos por la necesidad o condenados a las minas. (s. II).

    San Acépsimas

    San Agapito I papa que trabajó enérgicamente para que los obispos fuesen elegidos libremente por el clero de la ciudad y se respetase la dignidad de la Iglesia. Enviado a Constantinopla por Teodorico, rey de los ostrogodos, ante el emperador Justiniano confesó la fe ortodoxa, ordenó a Menas como obispo de aquella ciudad y descansó en paz. (s. VI).

    San Aitala presbítero y mártir.

    San Bicor.

    San Cayo papa que, escapando de la persecución del emperador Diocleciano, murió como confesor de la fe. (s. III).

    San Crisótelo.

    San Elimenas presbítero.

    San Epipodio de Lyon y compañeros que, detenido con su amigo Alejandro de Lyon, consumó su martirio al ser degollado, después de la muerte de otros cuarenta y ocho mártires. (s. II).

    San León obispo de Sens (s. VI).

    San Leónidas de Alejandría mártir, que bajo el emperador Septimio Severo fue muerto a espada por su fe en Cristo, dejando a su hijo Orígenes aún niño. (s. III).

    San Maryahb corepíscopo y mártir en Persia, que bajo la persecución desencadenada por Sapor II, durante la octava de Pascua sufrió el martirio por Cristo. (s. IV).

    San Miles obispo y mártir.

    Santa Oportuna abadesa, célebre por su abstinencia y austeridad (s. VIII).

    San Parmenio, presbítero y mártir.

    Santa Senorina abadesa, de la que se narra que, por su intercesión, Dios proveyó de pan a las monjas que pasaban necesidad (s. X).

    San Teodoro de Siceone obispo y hegúmeno, que desde la infancia se distinguió por su amor a la soledad, abrazando una vida austera, y obligado a aceptar su ordenación como obispo de Anastasiópolis, insistió ante el patriarca de Constantinopla para ser dispensado de su cargo y volver a su amada soledad. (s. VII).